Comitès Sindicalistes Revolucionaris

Bilbao, 24 de desembre de 1922.

El periòdic “La Batalla” en la seva edició del 30 de desembre de 1922, incloïa la següent informació, sobre la constitució dels Comitès Sindicalistes Revolucionaris:

IMPORTANCIA DE LOS C. S. R.

En Bilbao, ha tenido lugar el día 24 una reunión de delegados de Asturias, Vizcaya, Burgos, Cataluña y Levante, para dar constitución a los C.S.R.
La importancia del acto celebrado es de gran trascendencia para el proletariado español. Señala el punto de partida para la unificación de toda la clase obrera en su lucha contra el capitalismo.
El espíritu de secta y las influencias personalistas han contribuido tanto como la represión al desquiciamiento de la organización obrera de España. Se ha sembrado un confusionismo enorme que es niebla que dificulta la acción proletaria. El capitalismo, hábil e inteligente, ha comprendido la importancia que tiene este fraccionamiento espiritual de la masa obrera y procura avivarlo por todos los medios a su alcance.
La situación presente para la clase trabajadora es catastrófica. Paro forzoso, que va extendiéndose; rebaja de salarios, hasta llegar a jornales de hambre; aumento de jornada: he ahí la situación. Y a todo esto viene a añadirse la amenaza de un fascismo devastador que siembra de sal todo el campo proletario.
Había necesidad de lanzarse a la acción para sacudir a las masas obreras, sacándolas de su situación presente y llevarlas nuevamente al engranaje de la lucha de clases más implacable. Era necesario tocar el clarín de arrebato, señalando el panorama que se presenta delante de nosotros.
Ese ha sido el objeto de los organizadores de los Comités Sindicalistas Revolucionarios. Organización idéntica salvó en Francia al proletariado de las influencias reformistas de la camarilla de Jouhaux. En España, su constitución reviste una importancia enorme. Será el agrupamiento, dentro de la C. N. T., de todos aquellos que luchen por la acción revolucionaria, ahuyentando toda influencia reformista y toda desviación de la lucha de clases. No compartirá ningún espíritu sectario que pueda perjudicar el aunamiento proletario. Integrado por anarquistas, comunistas y sindicalistas, reprochará toda matización partidista.
Opuesto a toda escisión sindical, luchará denodadamente por el frente único y por la fusión definitiva de los organismos obreros.
Resueltamente, los C. S. R. se colocan al lado de la Revolución rusa defendiendo el ingreso en la Internacional Sindical Roja, como han hecho los sindicalistas de Francia.
La labor de los C. S. R. se consagrará a una educación revolucionaria de las multitudes obreras avivando en ellas el espíritu de la acción directa de las masas, y de imposición de la violencia colectiva. Sólo en la Revolución social está la salvación: he ahí la consigna en torno de la cual girará toda la obra de los Comités Sindicalistas Revolucionarios, cuyo acto de constitución, en Bilbao, ha sido un éxito que hace augurar un espléndido porvenir.

DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS

Los C. S. R., conforme al manifiesto lanzado por los Sindicatos que abogaron por su constitución, hicieron la siguiente declaración de principios:
1º. La C. N. T. no debe ser una agrupación sectaria, como se pretende, sino un fuerte organismo de clase del que puedan pasar a formar parte todos los trabajadores de espíritu revolucionario, sea cual fuese su matiz ideológico.
2º. La C. N. T. debe huir de verbalismos evolucionistas y entrar de nuevo en una seria actuación revolucionaria dentro de la lucha de clases, oponiendo la doctrina de la violencia colectiva a todos los “posibilismos” y “fórmulas culturales”.
3º. Frente a la concentración capitalista que hace esfuerzos enormes para arrebatar la jornada de ocho horas y disminuir el salario, formación de un frente único proletario.
4º. Tender a la fusión de toda la clase obrera española en un solo organismo revolucionario.
5º. Adhesión a la Internacional Sindical Roja y defensa de la Revolución rusa amenazada por la coalición del capitalismo internacional.

ACUERDOS TOMADOS

I. Constituir en el seno de todas las organizaciones los Comités Sindicalistas Revolucionarios para defender la declaración de principios hecha por el Congreso.
II. Adherir-se a la Internacional Sindical Roja, delegando al camarada Andrés Nin para que sea en ella el representante de los C. S. R.
III. En el próximo Congreso de la C. N. T., defensa de los principios de los C. S. R., celebrando una conferencia previa para presentarse con un plan unificado.
IV. Lanzar un manifiesto a los organismos autónomos invitándoles a adherirse a los C. S. R. y a formar parte de la Confederación Nacional del Trabajo.
V. Establecer una cuota mensual de 0,25 pesetas por afiliado para los gastos de la propaganda.
VI. Que sea “La Batalla” el órgano central de los C. S. R., publicando inmediatamente otro semanario en Bilbao que sea el órgano de las regionales de Asturias y Vasconia.
VII. Activar la propaganda por la unificación nacional e internacional de las industrias, creando las Federaciones Nacionales, Comités de relaciones o Sindicatos nacionales de industria.
VIII. Propaganda intensa por el control sindical revolucionario, por los Comités de fábrica y los Sindicatos de industria.
IX. Invitar a la Confederación Nacional del Trabajo, Unión General de Trabajadores, grupos anarquistas, partido socialista, partido comunista y organismos autónomos de lucha de clases, para que se constituya inmediatamente el frente único proletario para oponerse a la bacanal de Marruecos, a los desmanes del Gobierno, a la baja de salarios y aumento de jornada, y a la incipiente organización del fascismo asesino.
X. Lucha constante por que la fusión total del proletariado se haga lo más rápidamente posible.
XI. Pedir una amplia amnistía y una revisión de causas que ponga en libertad al enorme número de camaradas encarcelados.Se acordó que el Comité Nacional de los C. S. R. esté formado por un delegado de cada Federación Regional, nombrándose para que constituyan el Comité Ejecutivo residente en Asturias, a los camaradas Jesús Ibáñez y Maximino Sánchez.

Més informació sobre el període a: Antonio Elorza. El anarcosindicalismo español bajo la dictadura (1923 - 1930). La génesis de la federación anarquista ibérica. Revista de Trabajo núm. 39-40, pàgines 123 - 475. Madrid, 1972.