Carta que el sindicalista sitgetà
Joan Durán
publicà les vigílies del
XV Congrés
de la
Unió General de Treballadors (UGT)

(EL SOCIALISTA núm. 4247 del 21-09-1922, pà. 3)


REGIÓN CATALANA

El delegado regional, a las Secciones.

Apreciados compañeros. - Salud.
Publicada la Memoria y el orden del día para al XV Congreso nacional que debe celebrarse en Madrid los días 18 y siguientes del próximo noviembre, me creo obligado dirigiros mi excitación con el laudable fin de que concurráis con Delegación propia a él.
Constituye una verdadera decepción para los congresistas ver en cada Congreso de la Unión la escasa representación que las Secciones catalanas envían a los mismos. Escasas son las fuerzas con que cuenta la Unión en esta región; pero así y todo no responde, ni de mucho, al número de representantes con arreglo a las Secciones que tiene adscritas Treinta y cuatro Secciones había adheridas al celebrarse su último Congreso, y sólo tres delegados y el que suscribe con carácter de regional, asistimos al mismo.
¿La causa? Afortunadamente no es animadversión ni indiferentismo ante los trascendentales temas tratados en nuestras Asambleas Nacionales, no. Por el contrario, se, por ajenas revelaciones que
vuestro espíritu se deprime y os sentís menospreciados al no poder cooperar a la obra común, emitir vuestro pensamiento y poner el obligado grano de arena a lo que constituye la base de las orientaciones en la lucha cotidiana por nuestra emancipación.
La razón por la cual no se asista es por falta de medios económicos por los excesivos gastos que ocasiona toda Delegación debido a la enorme distancia que de Madrid nos separa.
Ante el dilema presentando no cabe la menor duda que reportará mayores beneficios a las Secciones asistir a los Congresos que no dejar de concurrir. ¿Que valor tiene el ahorro de unas pesetas ante la influencia y capacitación moral que pierda toda organización al quedar al margen del fraternal lazo federativo? Ninguno. Las entidades que se dejan alucinar y se materializan por el egoísmo de ver unos céntimos mas en Caja, no tienen derecho a protestar del atraso en que vivimos, producto de la inicua explotación capitalista.
A partir de las precedentes consideraciones, se adolece en esta región del feo vicio de criticar la obra constructiva que se hace fuera de nuestro solar. Obra reaccionaria es ésta que responde a un plan antiobrero de la burguesía catalana; pero hay que reconocer, desgraciadamente, la perniciosa influencia en algunos obreros, y en especial en la dependencia mercantil ejerce.
Podrá conocer la realidad viviente; pero saber el ímprobo trabajo que nuestros camaradas de otras regiones realizan; para que anide en nuestros corazones el verdadero sentimiento de compañerismo hacia los explotados hermanos de las demás comarcas españolas es condición precisa asistir a los Congresos, hacer acto de presencia, poniendo todo el esfuerzo mental al servicio de nuestra clase.
Conociendo las necesidades y aspiraciones que se sientes y persiguen en todas las regiones, es cuando se pueda perfeccionar y adaptar a ellas nuestro organismo nacional.
Debemos rechazar con energía el que se diga que nosotros, los catalanes, no podemos convivir socialmente con castellanos, andaluces, gallegos y demás regionales, porque nosotros somos más sensibles, tenemos otro temperamento más rebelde, somos mas laboriosos, adaptándonos al ambiente fabril de nuestra tierra y otras lindezas, por el estilo.
Del mismo modo que en la Internacional Sindical conviven veinte países de todos los continentes, con un agrupamiento de veinticinco millones de afiliados, con mayor motivo, repetimos, podemos mantener íntimas relaciones sociales los hijos de una misma raza y nación.
Si siempre tiene importancia el que las organizaciones actúen y tomen parte directa en sus Congresos, nunca como el presente reviste mayor interés. Va a constituirse definitivamente la Federación Nacional de Agricultores; de él puede derivarse el de la Federación Textil; en él irán ampliándose nuestro cuadro de reivindicaciones de carácter social y legislativo, entre otras, una ley de protección al paro forzoso; otra dar cumplimiento a la ley del Seguro obrero, y, en suma de él va a salir la organización obrera más fuerte y capacitada, como no lo ha estado nunca.
Como podéis apreciar, los temas mentados nos afectan de una manera directa por la extraordinaria importancia que tiene en esta región la agricultura y la industria textil.
Mirad y reflexionad el vacío que se ha producido en la organización obrera y las víctimas inmoladas por los secuaces de la Federación Patronal y el Sindicato Libre. Hora es ya que todos nos demos cuenta de ello para sacudir toda apatía y afianzar con denuedo y valentía nuestras posiciones.
Dos meses faltan para la celebración del Congreso y en este lapso de tiempo tiene las colectividades de una misma localidad reunirse en sí o por separado; y así como el que suscribe tiene la convicción de su responsabilidad en los presentes momentos, procederán al nombramiento de delegados para dar la sensación ante el Congreso que en Cataluña existe latente la lucha de clases, y que los afiliados a la Unión, dentro de su modestia, constituyen la garantía de afianzamiento de la organización obrera.
En la seguridad que sabréis interpretar mi buen deseo, os saluda quien es vuestro y de la causa obrera.

Juan Durán
Sitges, septiembre de 1922.