ACTES DEL XLVIII CONGRÈS
DE LA
FEDERACIÓ D’OBRERS BOTERS D’ESPANYA

Tarragona, 16 - 19 de maig de 1927

En la ciudad de Tarragona, a las diez de la mañana del día 16 de Mayo de 1927, de acuerdo con lo que previenen los Estatutos de la Federación, convocadas previamente las Secciones que integran la misma, se da principio a la celebración del XLVIII Congreso ordinario.
Constituida la Mesa interina por la Comisión pericial, representada por Pablo Rodríguez y Leandro Suau, se procede a la presentación de credenciales de los delegados por el orden siguiente:

Barcelona.—Delegados, Juan Vidal y Vencedor Borrut.
Valencia. —Delegados, Francisco Peinado e Ignacio Velert.
Reus. Delegados: Joaquín Bosch y Miguel Cabacés.
Tarragona.—Delegados, Manuel Valls y Pedro Vicent; asesor, Francisco Ximenis.

El compañero Valls ruega al Congreso que, habiéndole ocurrido una desgracia de familia a Pedro Vicent, pueda sustituirle, a los efectos de las votaciones, el asesor Francisco Ximenis. Se acuerda acceder al ruego de Valls.

Continúan leyéndose las credenciales presentadas a la Mesa y que son las siguientes:
Tortosa—Delegado, Ramón Cabrera; asesor, Juan Llanes
Pasajes (Bilbao). Delegado, Ricardo Ferré.
Vilafranca del Panadés. — Delegado, José Mestres.
Benicarló.—Delegado, José Tiller.
Vinaroz.—Delegado, Isidro Boix.
Torredembarra. —Delegado, Andrés Miracle.

Aceptadas todas las credenciales, queda constituida la asamblea. Segell boters de Tarragona

El compañero Bosch (de Reus) lamenta, sin que ello –dice– signifique, ni mucho menos, una censura a la Comisión pericial, que no se haya consultado a las secciones si deseaban presentar algún tema al Congreso.
Cabacés (también de Reus) se asocia a lo dicho por su compañero de delegación, aunque comprende la causa de tal deficiencia, porque el Comité de su sección estaba enterado de ella.
La presidencia explica las causas que impidieron a la Comisión pericial cumplir con ese precepto reglamentario.
El compañero Vidal (de Barcelona) declara qué su sección recibió una circular respecto a los temas a tratar en el Congreso.
Bosch amplia sus anteriores manifestaciones, recalcando que no ha hablado en son de censure contra la Pericial y que, después de las explicaciones dadas por la presidencia, encuentra justificada la conducta observada por aquélla en este asunto.
Los delegados de Valencia y Tortosa opinan que debe darse por terminada la cuestión y así se acuerda por unanimidad.
Procédese al nombramiento de la Mesa definitiva, siendo elegidos:
Presidente, Ignacio Velert; Secretarios, Juan Vidal y Andrés Miracle.
Posesionados de sus cargos los mencionados compañeros, el presidente saluda a todos los delegados y hace votos porque de esta asamblea salga la Federación tan potente como en tiempos pasados lo fue y desaparezca la indiferencia, la apatía que existe entre algunos elementos. Termina diciendo: Debemos ahorrar palabras, ganar tiempo y hacer obra práctica.
Cabrera (de Tortosa) ruega a la asamblea que se recuerden en el curso de los debates las manifestaciones que acaba de hacer la presidencia, recomienda la brevedad en las opiniones que hayan de exponerse y confía en que las actas del Congreso que se está celebrando sean reflejo exacto de lo que cada compañero exponga.
Peinado (de Valencia) formula ligeras observaciones a lo dicho por Cabrera.
Acuérdase fijar en 13 pesetas diarias la dieta de los delegados en concepto de manutención y alojamiento.
A continuación se da lectura a la orden del día, que dice así:

Tema 1º. Revisión de credenciales y constitución del Congreso.
Tema 2º. Información de los delegados del estado económico y social de sus Secciones.
Tema 3º. Revisión de cuentas de la Comisión Pericial.
Tema 4º.Punto de residencia de la Comisión Pericial.

El compañero Bosch hace referencia a los temas que figuran en la orden del día y al nombramiento de las Comisiones dictaminadoras, proponiendo que ante todo den cuenta las Secciones representadas en el Congreso de su estado económico.Dibuix dd'un boter
Por unanimidad se acuerda lo propuesto por el compañero Bosch.
Vencedor Borrut (de Barcelona) declara que la Sección que representa atraviesa una honda crisis, debida a la invasión de los cascos forasteros.
La casa Maristany -dice- es tal vez la que más daño nos causa, contribuyendo a ello el encargado de la misma, que es tonelero y puede volver a serlo; se hicieron en cierta ocasión cerca de ese individuo varias gestiones, pero sin resultado; si cuando llegó un momento decisivo, los toneleros no se hubieran acobardado, la partida estaba ganada. Habla de la casa Pladellorens y explica el procedimiento que en la misma se emplea. Además de lo expuesto —termina diciendo— nos agobia la contrariedad de que de Vilafranca y Esparraguera remitan envases a Barcelona a cualquier precio, contribuyendo a agravar nuestra situación los cascos de aceite que se importan de Italia.
Juan Vidal (también de Barcelona) amplía el informe de su compañero de delegación Borrut; dice que es un verdadero desastre lo que ocurre en su sección, a más de las causas expuestas por Borrut, por la inconsciencia de los mismos obreros; en nosotros—añade—existe energía para que cumplan todos con sus deberes sociales, pero carecemos de medios para hacer eficaz esa energía; la sección — termina diciendo — se compone de-180 individuos y solo trabajan 50.
Peinado (de Valencia) entiende que cada delegado debe explicar sinceramente lo que ocurre en su sección, a fin de que, conociendo el mal, puédase aplicar el remedio. En Valencia –añade– existe un decaimiento societario grande, debido a. la crisis que, como ocurre en muchas Secciones, produce la invasión de cascos del extranjero y de localidades próximas; los compañeros, en general, se portan bien, pero como la crisis de trabajo persiste, a pesar de las infinitas gestiones hechas, cunde el descorazonamiento y la apatía, contribuyendo a agravar la situación.
Velert (también de Valencia) dice que el malestar de la clase tonelera es general y precisa que se estudien soluciones; el comercio -añade- comprende la razón que nos asiste, pero ante el interés, ante la peseta, se malogran cuantas gestiones cerca de él se efectúan, pues, como es natural, si se le ofrecen cascos baratos no los va a despreciar para pagarlos más caros. Elogia la labor de los gobernadores civiles de Valencia, pero -termina diciendo- como esas autoridades no pueden imponerse al comercio, sino hacerles discretas indicaciones, su buena voluntad resulta estéril, a pesar de que mucha culpa de lo que nos ocurre la tenemos nosotros mismos.
Cabacés (de Reus) empieza diciendo que jamás había visto a la clase de dicha localidad en la crítica situación en que actualmente se encuentra; de 100 individuos que componen la sección solo trabajan 30; como en Tarragona y Barcelona se rebajó la tarifa, pero con ello no se consiguió remedio al mal, porque continuamente llegaban cascos de fuera; se exploró la. voluntad de los obreros y se hicieron varias gestiones cerca del comercio para impedir la mencionada importación, pero a pesar que de momento se concibieron esperanzas, se llegó a un fracaso. Todo ello -termina diciendo- es causa de que decaiga el espíritu societario.
Bosch (de Reus), de acuerdo con su compañero de delegación, amplia las causas de la crisis por que atraviesa la Sección de dicha localidad, a lo cual contribuyen la apatía y la traición de algunos individuos.
Se han hecho –dice– gestiones personales cerca del presidente del Gobierno, de los ministros de Hacienda y del Trabajo y del director general de Aduanas para defendernos de la importación cascos del extranjero; todos han reconocido la razón que nos asiste y nos han prometido atendernos pero la solución no viene; yo creo que el Gobierno debiera hacer algo en dicho sentido; la crisis de trabajo indudablemente influye en el ánimo del obrero; cuando abunda aquél, todos son buenos compañeros, pero no es entonces cuando puede aquilatarse la virtud del obrero, no; la solidaridad se demuestra en los momentos de peligro.
Juzga que es necesario persistir en las gestiones cerca del comercio, pues si éste fuera más humanitario -añade- la crisis de la clase no sería tan honda.
Dicen -concluye opinando- que las admisiones temporales están consignadas en una ley, pero una ley puede derogarse; es preciso unirnos estrechamente y llegar a una acción común, sino estamos perdidos.
Acuérdase telegrafiar al presidente del Gobierno y al ministro de Gracia y Justicia rogándole. que, con motivo de las bodas de plata del Rey con el Trono, se conceda una amplia amnistía a los penados y se levanta la sesión a la una de la tarde.

Segunda Sesión

A las tres de la tarde del mismo día 16 da principio la segunda sesión, bajo la presidencia de Ignacio Velert y actuando de secretarios Juan Vidal y Andrés Miracle.
Procédese a la elección de nueva Mesa y son elegidos:
Presidente, Ricardo Ferré; Secretarios, Pablo Rodríguez y Vencedor Borrut.
Se lee y aprueba el acta de la anterior sesión.
El compañero Bosch, de Reus, con la venia de la presidencia, amplía los descargos hechos en la sesión de la mañana manifestando que cuando la Sección de Tarragona acordó rebajar la tarifa a 12’50 pesetas y comunicarlo a las Secciones de Barcelona y Reus, esta última protestó y, junto con la primera, efectuó gestiones para hacer desistir de su acuerdo a la de Tarragona, pero, en vista de que no consiguió su propósito, se decidió a aceptar la rebaja de tarifa, pero con la condición, que admitió el comercio de Reus, de no adquirir envases forasteros.
El delegado de Tarragona, Manuel Valls, hace historia de las vicisitudes por que ha atravesado la Sección que representa, a lo cual ha contribuïdo el envío de cascos de Vilafranca, Creixell, Torredembarra y otras poblaciones; da cuenta de la. entrevistas celebradas con el comercio, el cual les manifestó que si rebajaban la tarifa trabajarían más, contestándole que se estudiaría esa solución. Pero cuando menos se esperaba –añade- se presentó en junta una proposición en el sentido de la baja de tarifas; se iniciaron entonces nuevas gestiones, se hizo intervenir al alcalde de la capital y éste convocó reuniones de patronos y obreros para llegar a un acuerdo; por nuestra parte se ideó la creación de una Cooperativa de producción y a los comerciantes les pareció bien el proyecto y aún ofrecieron su concurso para la adquisición de material; se redactaron, en vista de ello, las bases para la implantación de la CooperativaSegell boters Tortosa pero como entre ellas figuraba la de que se comprometía el comercio a no adquirir envases procedentes de fuera de la localidad, no fueron aceptadas y surgió el rompimiento. Y llegó el momento en que no tuvimos más remedio que ir a la rebaje de las tarifas; esto, que tan sensible nos fue, no hubiera ocurrido si en otras poblaciones no se hubiera hecho antes. De 110 individuos de que se compone la Sección de Tarragona solo trabajan 25. ¿Es debido ello a la falta de movimiento en el comercio? No, puesto que de Tarragona salen los cascos a millares, aunque ninguno trabajado aquí. El comercio tiene en la actualidad sobrada existencia de envases y ello hace que no vislumbremos solución a la actual crisis, lo que nos obligará, a que nos abandonemos y así quizás salgamos ganando, porque dos o tres pesetas más caros los envases hechos en Tarragona los pagará el comercio de esta ciudad, no por generosidad, sino porque esas dos o tres pesetas se las ahorrará de transportes. Nosotros -termina diciendo- evitaremos provocar una guerra civil entre la clase, pero precisa que lleguemos a un acuerdo estableciendo la tarifa única. Y conste que los toneleros tarraconenses, antes que traicionar a sus compañeros, han abandonado la patria, han emigrado a Francia.
Cabrera (de Tortosa) se expresa en los siguientes términos: Parece que con decir que todos estamos muertos, está dicho todo, pero no; no debe ser así. Los toneleros tortosinos, como los tarraconenses, también han emigrado antes que sucumbir o traicionar a sus compañeros; los patronos de Tortosa quizás hayan obrado mal, pero no los obreros, que han sabido sacrificarse por la Federación; Tortosa no sufre la invasión de cascos forasteros, pero padece los efectos de otras causas.
Actualmente la Sección se compone de 20 individuos, trabajando únicamente seis.
Llanes (también de Tortosa) se adhiere a las manifestaciones de su compañero de delegación, añadiendo que gran parte de la crisis por que atraviesa la clase en Tortosa es debida a la ausencia del comercio, haciendo constar que en cuanto a organización y disciplina la Sección se porta bien, cotizando aún los que no trabajan.
Mestres (de Vilafranca del Panadés) entiende que gran parte de la crisis por que atraviesa la clase es debida a la indiferencia de muchos obreros. En Vilafranca –añade– se ha trabajado y trabaja para otras poblaciones y aún sobra trabajo; las especiales circunstancias en que viven allí los toneleros es causa de que no teman la competencia, ni la guerra civil; claro que debieran prevalerse de esas circunstancias para lograr ventajas o mejoras, pero no escuchan consejos, ni hacen caso de nadie, trabajando a baja tarifa y diez o doce horas diarias. La desorganización allí es completa, si bien cita un caso en que los toneleros de cierto taller se negaron a efectuar el arreglo de unos cascos importados de Francia.
Ferré (de Pasajes) dice que los 200 individuos de que se componía la Sección que representa han-quedado reducidos a 24, de los cuales solo trabajan 5 o 6. Debido –añade– a la Ley de admisiones temporales, los perjuicios generales que a la clase en general causa dicha ley, se sienten allí más por su proximidad a la frontera, pues por ella entran los cascos a 3 o 4 pesetas más baratos del precio a que se construyen en la localidad. El Gobierno de la nación, según parece –termina diciendo– tiende a proteger a la industria nacional; pues ahí tiene un motivo sobrado para afirmar su criterio.
José Tiller de Benicarló exclama:
¿Qué diré yo después de las manifestaciones hechas por los compañeros que me han precedido en el uso de la palabra? Cree que el único que ha puesto el dedo sobre la llega es el compañero Bosch, entendiendo que el medio eficaz de solucionar la actual crisis de trabajo o cuando menos aliviarla de momento es impedir la importación de cascos de Francia.
Concluye diciendo: Nuestra Sección se componía de 300 individuos, de los cuales restan 60, trabajando unos 20 o 25; los demás han emigrado a Francia y a América del Sur.
Isidoro Boix de Vinaroz hace análogas manifestaciones que el compañero Tiller, añadiendo que la organización de su Sección es defectuosa por las causas de todos conocidas.
Andrés Miracle (de Torredembarra) dice: Hace dos años que la Sección que represento no cotizaba; emigré a Francia hace año y medio y al regresar he realizado cuantos esfuerzos me han sido posibles para reorganizar la Sección; avergonzados tal vez de su conducta nadie quería aceptar el cargo de delegado para asistir al Congreso que estamos celebrando y, en vista de ello, yo me presté voluntariamente a efectuarlo, dispuesto a sacrificarme, esperando que de aquí salga algo que sea beneficioso para la clase en general.
Peinado (de Valencia), recogiendo frases del compañero Valls (de Tarragona), dice que éste ha manifestado que las secciones de primera están sufriendo las consecuencias de la conducta de las demás.
La presidencia llama la atención del compañero Peinado manifestando que los descargos se harán en el momento oportuno.
El compañero Cabacés opina que no debe ser así y Bosch entiende en sentido contrario.
Velert cree que la presidencia está en lo firme y así se acuerda.Segell boters de Vilafranca del Penedès
Valls rechaza los cargos que en el fondo resultan de las manifestaciones hechas por Mestres (de Vilafranca) respecto a la importación de cascos de Francia. Ese –añade– es un asunto temporal, pero a los toneleros de Tarragona no les ha cabido la suerte que a los de Vilafranca, explicando ampliamente el caso. Nosotros -exclama- nos negamos a realizar un trabajo, pero al día siguiente llegaron a Tarragona sujetos que lo llevaron a cabo. Lo que nos importa -termina diciendo- es la cuestión de las tarifas, pues la importación de cascos de Francia es asunto que lo solucionará el alza de los francos.
Cabacés pregunta a Cabrera el por qué de haberse propalado (sic) la especie de que se había declarado el boycot a la Sección de Tortosa. Cabrera declara que si fue a trabajar a Vilafranca debióse a haber recibido una carta de la Comisión pericial en que se le manifestaba que de Vilafranca pedían obreros y que, por lo tanto, si le convenía, podía ir a trabajar a dicha localidad.
Se da cuenta de los temas que, por correspondencia, han remitido las Secciones para discutirse en el Congreso y que son los siguientes:
Sección de Reus. Casquerío de retorno; modo y forma de reorganizar la Federación.
Sección de Pasajes. Invasión de cascos procedentes del extranjero.
Sección de Valencia. Adhesión a la campaña iniciada en pro de la protección a la industria nacional.
Inmediatamente se procede al nombramiento de las Comisiones dictaminadoras, que son elegidas en la siguiente forma:

Revisión de cuentas. Miracle, Llanes, Mestres, Ximenis y Velert.
Reorganización de la Federación. Bosch Cabrera Boix, Valls y Tiller.
Cascos procedentes del extranjero. Borrut, Peinado, Ferré, Cabacés y Vidal.

Se suspende la sesión a fin de que las Comisiones se reúnan y emitan dictamen.
Reanudado el acto, se pasa lista de los delegados, hallándose todos presentes y, siendo las siete de la tarde, se levanta la sesión hasta el día 18, a las nueve de la mañana, pues, por orden gubernativa, no puede reunirse el Congreso el día 17.

Sesión Tercera

Se abre la sesión a las 9:20 del día 18, presidiendo Ricardo Ferré y actuando de secretarios Pablo Rodríguez y Vencedor Borrut.
Se pasa lista, hallándose presentes todos los delegados.
Se lee el acta de la anterior, aprobándose con una salvedad hecha por Cabrera, de que no consta y debe constar un tema presentado por la Sección de Tortosa, más otra salvedad de Mestres en el sentido de que los que en Vilafranca trabajan diez o más horas, como dijo en la sesión del día 16 por la tarde, son los obreros no asociados.
Se pasa al nombramiento de nueva Mesa, que queda constituida en la forma siguiente:
Presidente, Cabacés; Secretarios, Peinado y Bosch.
Bosch manifiesta que la Comisión designada para emitir dictamen respecto a la reorganización de la Federación no ha podido efectuarlo aún por tratarse de un asunto muy complejo.
El secretario da lectura al dictamen de la Comisión de cuentas, que dice así:
La Comisión que suscribe, encargada de formular dictamen sobre las cuentas presentadas por la Comisión pericial durante su actuación, las halla conformes en todas sus partes.
Tarragona, local del Congreso a 18 de Mayo de 1927. Ignacio Velert. Juan Llanes. Franciso Ximenis. Andrés Miracle. José Mestres.
El presidente: ¿Se aprueba el dictamen?
Bosch: Una pregunta; ¿se ha aceptado un recibo que se presentó por la Sección de Reus?
Velert contesta a la pregunta de Bosch que por no considerar propio de la Comisión disentir sobre dicho recibo, lo aceptó.
Bosch dice que se reserva para cuando se trate de proposiciones generales hablar del asunto.
Apruébase el dictamen por unanimidad.

Leése el dictamen relativo a la invasión de casquerío extranjero, concebido en los siguientes términos:
La Comisión dictaminadora respecto a los cascos procedentes del extranjero, teniendo en cuenta el descargo dado por todos los delegados, expone lo siguiente:

1º. Que el Congreso tome en consideración la petición hecha por los patronos del Grao (Valencia) por entender que nuestro apoyo es un factor importante a la misma causa.
2º.La Comisión entiende que a la reunión de industriales toneleros que se proyecta celebrar en Madrid debe asistir la Comisión pericial, en representación de la Federación, más de considerarse necesaria mayor representación de la clase, se procure recabar medios económicos para sufragar los gastos que ocasione el aumento de representantes en la mencionada reunión, por encontrarse las Secciones faltas de recursos por la crisis de trabajo que actualmente sufrimos.
3º. Dicha representación pedirá a los poderes públicos la derogación del párrafo 1º. de la disposición 3 del arancel en lo que se refiere a la importación temporal de la pipería armada de todas clases, como bidones de hierro y acero.
4º. De no ser posible derogar el párrafo antes citado, pedir de los poderes públicos se supriman los derechos de Aduanas que gravan en la actualidad los materiales que se emplean en la construcción de pipería, como son maderas en rama, mimbres, hierro, etc., etc., pues de no ser así la ruina de la industria tonelera nacional es inminente.

Local del Congreso 18 de Mayo de 1927. Francisco Peinado. Vencedor Borrut. Miquel Cabacés. Ricardo Ferré. Juan Vidal.

Abierta discusión sobre el precedente dictamen, Velert opina que debe aceptarse, si bien ampliándolo.
Bosch dice que se observa en el dictamen un vacío.
La presidencia consulta a la asamblea si se discute por partes o en conjunto el dictamen, acordándose que en conjunto.Segell dels Boters de Reus
Velert explica que los patronos de Valencia convocaron a todos los de España y después a la Comisión mixta, puesto que estaban ya en contacto y termina proponiendo que la Pericial asista al Congreso patronal con la debida autorización.
Peinado opina que puede ampliarse el dictamen y hace historia de diversas gestiones realizadas, alguna cerca del jefe del Gobierno, sin fruto alguno hasta ahora; se muestra conforme con que la Pericial asista al Congreso patronal, como ha pedido Velert,
Bosch manifiesta que ha oído con gusto a los compañeros de Valencia, que nadie debe oponerse al dictamen y que es preciso hacer gestiones hoy, mañana y siempre. Añade que se hallaba estipulado con el comercio que solo se aceptaría la importación de bocoyes vacíos procedentes de Francia y Suiza, más sabemos que, aunque entren por Cette (sic), muchos cascos proceden de Cristanía (sic) y otros puertos.
Mestres dice: Creo que hoy lo peor para la clase es la depreciación de la moneda francesa y de otros países, pues las bordelesas que en Vilafranca cuestan 32 pesetas, he podido comprobar que se ceden a 12'50 procedentes de Francia y favorecidas por el cambio.
Cabrera pide que se abrevie en la exposición de casos, pues considera preferible que todos esos casos se expliquen en el Congreso patronal.
Ferré considera bueno el dictamen y opina que deberían intervenir también los fabricantes de bidones de hierro. La pipería y bidones -termina diciendo- no pagan derechos de entrada y, en cambio, los pagan los materiales para su construcción, lo que es causa de gran perjuicio para nosotros.
Vidal cree que todos están conformes con el dictamen y, después de intervenir brevemente Bosch, Tiller, Borrut, Mestres, Velert, la presidencia y Peinado, se aprueba por unanimidad en todas sus partes.
Mestres anuncia un tema de discusión al de organización de la Federación y Cabrera propone que el delegado de Vilafranca se incorpore a la Comisión dictaminadora, acordándose así.
A las 11:50 el presidente suspende la sesión a. fin de que se reúna la Comisión para el estudio de los temas presentados respecto a la reorganización.
Siendo las 13 se pasa lista y hallándose presentes todos los delegados se levanta la sesión.

Sesión cuarta

Presidiendo Cabacés y actuando de secretarios Peinado y Bosch se abre la sesión a las tres de la Tarde, del mismo día 18, pasándose lista.
Leída y aprobada el acta de la anterior, se procede a la elección de nueva Mesa, que queda constituida en la siguiente forma:
Presidente, Vidal; Secretarios, Tiller y Velert.
Se da lectura al dictamen de la Comisión referente al tema Reorganización federativa, que dice así:

1º. Tan pronto estén terminadas las tareas del presente Congreso y para que sea realizable la reorganización de la Federación, la Comisión pericial destinará a dicho fin una cuota extraordinaria individual única, cuota que no excederá de una peseta y que obligará a satisfacer a todas las secciones.
2º. Las secciones que no tengan vida propia vendrán obligadas a ponerse inmediatamente en condiciones de implantar la tarifa de 12'50 pesetas que actualmente rige, teniendo las citadas secciones un descuento de un 10 por 100 en la mencionada tarifa.
3º. A las secciones que no cumplan lo estipulado en el artículo anterior, la Comisión pericial vendrá obligada, sin ninguna clase de tolerancia, a aplicarles el artículo 4º. del Reglamento federativo.
4º. En lo sucesivo las secciones únicamente podrán admitir como aprendices a los hijos de los Federados, pero sin que el número de ellos pueda exceder del que se halla estatuido en el Reglamento de la Federación.
Local del Congreso 18 de Mayo de 1927.
Joaquín Bosch. Isidoro Boix. Manuel Valls. Ramón Cabrera.

El compañero Bosch, como individuo de la Comisión, defiende el dictamen y explica las discusiones entabladas en el seno de la misma, llegándose a una transacción en pro de las secciones que no tienen vida propia, pero en la confianza de que cumplirán con su deber, pues de lo contrario se les aplicarán rigurosamente las sanciones que sean del caso.
Valls, también de la Comisión dictaminadora, amplía lo ocurrido en las reuniones de la misma, cuyo trabajo ha sido laboriosísimo: el dictamen -dice- no satisface las aspiraciones de la sección de Tarragona, pero hemos considerado prudente no mostrarnos intransigentes en aras de la armonía y esperanzados de que las secciones de 2a. cumplirán con su deber. A mí -termina diciendo- repito que no me satisface el dictamen, pero lo he suscrito y estoy dispuesto a defenderlo, pero si alguien falta a lo prometido se impondrá que se le elimine de la organización.
Cabrera pide una aclaración al dictamen, pues en él se dice que cada federado pagará una cuota mínima de peseta para los trabajos de reorganización, pero no se determina cuánto tiempo durará esa cuota.
Bosch contesta a lo dicho por Cabrera que el dictamen dice claramente que será una cuota única y opina que debiera llegarse a la supresión de los aprendices, no por ambición de la clase, sino por sentimiento de humanidad o cuando menos impedir la entrada en el oficio a los que no sean hijos de federados,
Peinado aplaude la conducta de la Comisión dictaminadora en el sentido de armonía entre la clase; habla de la evolución que sufren las secciones a consecuencia de las alternativas del comercio y por ello entiende que debe tratarse con consideración a las secciones de 2a., aprecia una contradicción entre lo dicho por Cabrera y Bosch respeto al articulo 4º. del dictamen y opina que las secciones que no tienen vida propia no debieran admitir aprendices de hijos de federados ni de nadie, extendiéndose después en largas consideraciones respecto a las bajas.
Valls dice que la Pericial averiguará por los medios a su alcance quiénes son los buenos y los malos y las secciones tendrán el deber de admitir las bajas a las que aquella dé su beneplácito.
Segell boters TorredembarraFerré se muestra conforme con el dictamen y recomienda a las secciones de 2a que cumplan con su deber. Trata del artículo 4º. y se opone resueltamente al espíritu que lo informa en lo referente a la admisión de aprendices. Entiende que es coartar la libertad individual y no debe ser así. Lo que puede hacerse es restringir la admisión de aprendices; lo demás si acaso lo hará la misma crisis por que atravesamos.
Velert cree que precisa que a las secciones de se les haga cumplir con los deberes societarios; juzga que es un error el que se establezca que las secciones de 1a. no admitan aprendices y se muestra conforme con lo dicho por Ferré respecto a este último extremo.
Valls dice que el asunto de los aprendices no es nuevo; se muestra partidario de la restricción, haciendo lo que se pueda para que no ingresen en el oficio; en vez de aprendices –dice– vale más dar ocupación a los compañeros de avanzada edad, que, aunque ya agotada su vitalidad, son más útiles y más inteligentes que los aprendices, como auxiliares del tonelero. Termina abogando porque se acepte el dictamen.
Cabacés manifiesta que se halla en un todo conforme con la cuota de peseta para la reorganización y aún le parece poca; defiende la tesis de que no ingresen nuevos aprendices, pero sin distinción: o se admite a todos, procedan de donde procedan, o no se admite a ninguno,
Borrut dice que los hechos demuestran que ha disminuido el número de aprendices a consecuencia de la crisis por que atraviesa el oficio, es partidario de atenerse a lo que prescribe el Reglamento de la Federación y entiende que no puede establecerse la inadmisión de aprendices.
La presidencia juzga que no debe causar preocupación alguna la cuestión de los aprendices, pues quizás se encarguen de solucionarla las circunstancias.
Tiller opina que no debe impedirse la entrada de aprendices y que es asunto que se solucionará solo.
Bosch interviene de nuevo y manifiesta que la. cuestión de los aprendices no es egoísmo de la Comisión dictaminadora ni de nadie y se extiende en varias consideraciones explicando la conducta de los industriales de Reus. Esta cuestión -termina diciendo- no debe descuidarse y en ese sentido ha laborado la Comisión.
Peinado se muestra de acuerdo con la no admisión de aprendices.
Ferré dice que no le ha convencido nadie y desea que conste en acta su protesta contra la no admisión de aprendices, porque tal acuerdo, de tomarse, denigrará al Congreso; yo estoy conforme –dice– con que se restrinja la admisión de aprendices, pero no con la medida radical de que no se admitan.
En este estado el debate, por unanimidad se acuerda dejar para el final del dictamen la resolución del artículo 4º.
Se pone a discusión el articulo primero y el compañero Bosch explica el alcance del mismo, que es dar facilidades a la Pericial para los trabajos de organización.
Valls, como firmante del dictamen, lo defiende y Velert habla en contra sólo porque entiende que no debe pagar el que no trabaja.
Ximenis se adhiere a las manifestaciones de Valls.
Peinado consume un turno en contra únicamente porque ve difícil recoger pesetas teniendo en cuenta la crisis por que atraviesa la clase.
Cabrera habla en pro del dictamen y dice que las secciones verán la forma más conveniente de satisfacer las cuotas de sus individuos.
Mestres se pronuncia en contra bajo el punto de vista de que en un plazo breve pueda la sección de Víllafranca satisfacer la cuota que se trata de establecer.
Cabacés se extraña de que el delegado de Vilafranca, cuya sección es una de las más desorganizadas, se oponga al dictamen.
Velert rectifica y dice que no es que esté en contra del dictamen, sino que le ha parecido necesario exponer los inconvenientes que encierra.
Bosch dice que advierte que la contra al dictamen únicamente es por la desconfianza en el éxito y considera que la cuestión de reorganización es quizás más importante que la de importación de los cascos extranjeros.
Peinado rectifica declarando que no ha hablado en contra del dictamen más que para exponer los inconvenientes que, a su juicio, ofrece. Valencia. -termina diciendo- cumplirá con su deber, pero que cumplan con el suyo todas las secciones, pues de lo contrario resultará un acto desmoralizador para la organización; yo espero que el delegado de Vilafranca se comprometa a ello.
La presidencia hace un resumen del debate y por unanimidad es aprobado el artículo 1º.
Puesto a discusión el artículo 2º. Bosch da explicaciones y declara que el descuento del 10 por 100 que se propone para las secciones de 2a puede perjudicar a la tarifa de 12’50 pesetas.
Valls habla en pro del dictamen y dice que está inspirado en un sentido de benevolencia hacia las secciones de 2a.
Cabacés dice que no va a hablar en contra del dictamen, porque comprende que no ha habido más remedio que obrar así, pero pregunta: ¿Y las secciones de 1a que no cumplan con la tarifa?
Valls contesta a la pregunta de Cabacés y éste se da por satisfecho.
Peinado admite el dictamen, pero con la condición de que los delegados se comprometan aquí a cumplir lo que se acuerde y a no mandar cascos a secciones de 1a en donde existan parados.
Bosch defiende el dictamen y cree que debe admitirse el artículo 2º. tal como está redactado, explicado las razones en que se funda su opinión.
Tiller manifiesta, como firmante del dictamen, que él pidió ese descuento del 10 por 100 a fin de poner a prueba a los buenos y a los malos.
Queda aprobado por unanimidad el artículo 2.°
Pónese a discusión el artículo 3.° y después de la lectura del artículo 4º. del Reglamento de la Federación, apruébase sin discusión y unánimemente.
Vuelve a ponerse a discusión el artículo 4º del dictamen y se suspende la sesión por quince minutos para que se reúna la Comisión y vea si es posible compaginar todas las opiniones.
Reanudada la sesión se da lectura al referido artículo 4º., que ha quedado reformado en los siguientes términos:
Artículo 4º En lo sucesivo la clasificación de talleres y número de aprendices se efectuará en la siguiente forma:
Talleres de 1a. clase, los que sostengan de 25 oficiales en adelante; podrán tener 2 aprendices. Talleres en donde trabajen de 10 a 24 oficiales, un solo aprendiz.
Bosch hace una aclaración. Peinado explica el sistema que se sigue en Valencia para la admisión de aprendices y se aprueba por unanimidad el artículo 4º reformado.
Pásase al tema de la orden del día relativo a la población en donde debe residir la nueva Comisión pericial y, puesto a votación, todas las secciones se pronuncian por Reus, excepto la de Reus, que vota porque sea Barcelona.
A las siete y minutos de la tarde se levanta la sesión.

Sesión quinta

En el local del Congreso, siendo las nueve del día 19 de Mayo, el presidente, Juan Vidal, abre la sesión, actuando de secretarios Tiller y Velert.
Pásase lista, hallándose presentes todos los delegados; acto seguido se lee el acta de la sesión anterior.
Cabrera cree que procede que se aclare bien que la cuota de una peseta destinada a los gastos que ocasione la reorganización de la Federación es con carácter de única y con dicha aclaración es aprobada el acta por unanimidad.
Por aclamación se elige la nueva Mesa en la forma siguiente:
Presidente, Manuel Valls; secretarios, José Mestres y Joaquín Bosch.
El presidente pide indulgencia por si su actuación no es acertada, ya que no está versado en el desempeño de tal cargo.
Concedida la palabra a Mestres, éste trata de la cuestión de los Comités paritarios; dice que vinieron a Tarragona y consultaron a la Pericial, sin que ésta les sacara de dudas; de todas maneras –añade- la Sección de Vilafranca siguió adelante y ya tiene concedida la creación del Comité. Yo -termina diciendo- vería con gusto que la Federación se acogiera a la ley para el Comité interlocal en este caso, entendiendo que la Sección que represento puede considerarse fuera de la Federación,
Se lee la siguiente proposición:

El que suscribe propone al Congreso que se ocupe de la ley creada sobre comités paritarios. Local del Congreso 19 de Mayo de 1927. Ignacio Velert.

Suau, de la Pericial, declara ser cierto lo expuesto por Mestres respecto a su visita y consulta, añadiendo que no se resolvió la consulta porque, a causa de hallarse enfermos varios individuos de la Pericial, fue imposible reunir a la misma. Después -añade- se recibió una comunicación de la Sección de Reus y logramos reunirnos tres individuos; mas como se tenía noticia de la próxima llegada de un delegado del Ministerio del Trabajo, acordamos esperar sus instrucciones; dicho delegado no vino. Transcurrió el tiempo y ya próxima la celebración de esta Congreso, decidimos dejar a su deliberación el asunto.
Cabacés opina que esta cuestión es muy importante.
Se da lectura a la ley de Comités paritarios, inserta en la Gaceta de Madrid correspondiente al día 27 de Noviembre de 1926, que dice así:

Real Decreto—Ley

De acuerdo con Mi Consejo de Ministros, y a propuesta del de Trabajo, Comercio e Industria.
Vengo en decretar lo siguiente:

ORGANIZACIÓN CORPORATIVA NACIONAL.

Es llegeix tot el decret-llei, que no transcribim.

A continuación se da cuenta de la siguiente proposición:

El que suscribe propone que para tratar del asunto de la creación de Comités paritarios se nombre una comisión que emita dictamen respecto del mismo.
Local del Congreso 19 Mayo de1927. Joaquín Bosch.

Vidal dice que renuncia a la palabra que tenía pedida, porque no quiere ser una nota discordante.
Cabacés entiende que la ley beneficia a la clase y confirma lo dicho por Suau respecto a la consulta a la Pericial.
Bosch explica ampliamente como el Comité paritario puede ser local o interlocal, dando detalles respecto a la ley que establece los mismos y su aplicación.
Velert hace constar que su proposición solo obedecía al propósito de dar forma legal a la discusión.
Mestres elogia la ley, comentando muchos de sus artículos y las consecuencias que su implantación puede motivar.
Velert hace resaltar que de los Comités paritarios ha de formar parte igual número de vocales obreros que de patronos y que a estos últimos no se les puede obligar.
Valls pide que se apruebe la proposición del compañero Bosch.
Cabacés hace un parangón entre las leyes sociales dictadas por Dato y Aunós; cree que la Federación debe crear su Comité paritario y censura que Mestres haya dicho que porque la Sección de Vilafranca cuenta con Comité se considera fuera de la organización.
Peinado opina que en las localidades se han de realizar los trabajos necesarios para evitar que organismos como el que es objeto del debate puedan estar regidos por amarillos. Como Cabacés, tampoco cree lo dicho por Mestres respecto a la Sección de Villafranca.
Mestres aclara lo dicho anteriormente por él en el sentido de que el Comité paritario puede obligar a la Sección en asuntos con los cuales no esté conforme la Federación.
Tiller se adhiere a las manifestaciones de Peinado.
Borrut prevee la posibilidad de que los malos sean los que manden, mostrándose partidario del Comité partidario y pidiendo que se proceda al nombramiento de la Comisión propuesta por Bosch,
Cabacés propone que conste en acta el agrado con que el Congreso ha visto el asunto de los Comités paritarios y que se deje en completa autonomía a las Secciones para que ingresen o no en ellos.
A propuesta de la presidencia y por aclamación se designa la comisión que ha de emitir dictamen respecto a los Comités paritarios y que queda constituida por Mestres, Valls, Bosch, Borrut y Peinado.
Se suspende la sesión y reanudada poco después, se da lectura al siguiente dictamen:

La Comisión nombrada para emitir dictamen respecto al asunto de los Comités paritarios expone:
1º. Que es conveniente que la Federación de obreros toneleros de España se acoja a la ley de creación de Comités paritarios.
2º. Que para que todos los federados se capaciten bien del Real Decreto-Ley, la Comisión pericial insertará en las actas del Congreso el texto de dicho Real Decreto-Ley.
Local del Congreso 19 de Mayo de 1919.
Vencedor Borrut. Joaquín Bosch, Manuel Valls, Francisco Peinado, José Mestres.

El precedente dictamen es tomado en consideración por unanimidad.
Bosch defiende el dictamen, explicando la gestión de la Comisión. Ferré juzga acertada dicha gestión.
Peinado manifiesta que al principio no estaba conforme con el dictamen, pero que le han convencido los razonamientos de sus compañeros de Comisión y cree que debe acogerse a la nueva ley la Federación en su totalidad. Borrut cree peligroso que se deje en este asunto en libertad de acción a las Secciones; aceptando todas en conjunto la nueva ley -termina diciendo- conservaremos la organización federativa.
Cabacés consulta a la presidencia si las Secciones pueden obrar por sí en este asunto o si se ha de esperar el acuerdo de la Federación.
El presidente contesta que, después de aprobadas las actas, los acuerdos son firmes y que las Secciones podrán atenerse a lo que se acuerde.
Peinado insiste en lo manifestado anteriormente.
Se aprueba el dictamen por unanimidad, se pasa lista, hallándose presentes todos los delegados y se levanta la sesión a las trece horas,.

Sesión sexta

Clausura del Congreso

Ábrese la sesión a las tres de la tarde, bajo la presidencia dé Manuel Valls y actuando de secretarios José Mestres y Joaquín Bosch.
Se pasa lista, hallándose presentes todos los delegados.
Leída el acta de la anterior, es aprobada por unanimidad.
Procédese a la elección de nueva Mesa, que queda constituida en la siguiente forma.
Presidente, Joaquín Bosch; secretarios, Miguel Cabacés y Ricardo Ferré.
La presidencia manifiesta que pueden presentarse las proposiciones que juzguen pertinentes los delegados.
Inmediatamente se presenta y lee la proposición siguiente:

Los que suscriben proponen que el Congreso acuerde reconocer como legítimo un recibo de 132 pesetas, cuya cantidad la Sección de Reus adelantó para trabajos de reorganización federativa.
Local del Congreso 19 Mayo 1927 Joaquín Bosch. Miguel Cabacés.

La presidencia da amplias explicaciones respecto al recibo de referencia y manifiesta que la Sección de Reus lo único que pretende es que se reconozca el débito, sin que su propósito sea el de que se le abone enseguida.
Cabacés hace también historia del asunto y dice que las 132 pesetas son de un préstamo que la Sección de Reus hizo a la Comisión pericial y que se gastaron en un viaje a Vilafranca para procurar la reorganización de esta sección.
Velert halla muy justa la reclamación, pero como se hallan en casos parecidos otras secciones, apela al altruismo de los compañeros de Reus para que retiren la proposición y queden nulas todas las reclamaciones que en tal sentido se presenten.
Ferré pregunta si desde que dejó de actuar la Pericial de Reus se ha presentado algún recibo duplicado.
La presidencia le contesta que no, por desidia en la contabilidad y añade: Yo no he de oponerme a que se anule ese recibo, si la sección de Reus lo acepta, pero tengo la obligación, el deber ineludible de presentar al Congreso la reclamación.
Cabacés se adhiere a las manifestaciones de Bosch y dice que, como representantes de la Sección de Reus, deben salvar su responsabilidad.
Rodríguez interviene en el debate, refiere lo ocurrido con motivo de la visita que los compañeros de Reus hicieron a Tarragona y pide aclaración a las manifestaciones que se acaban de hacer respecto a este asunto para que no se achaquen culpas que no ha cometido a la Comisión pericial de Tarragona.
Mestres ruega que se dé por terminada la discusión.
Velert interviene de nuevo y propone que se condone el recibo de que se trata y cuantos tengan la misma fecha y se relacionen con idéntico asunto.
Hacen uso de la palabra otros compañeros y al fin se acuerda que se condone únicamente el recibo de la Sección de Reus.
A continuación se lee otra proposición, que dice así:

El que suscribe propone al Congreso acuerde que, en caso de celebrarse en Madrid la proyectada asamblea de industriales toneleros para tratar de la importación de cascos del extranjero, y a esa asamblea asista representación de la Comisión pericial, ésta lo ponga en conocimiento de bodas las Secciones de la Federación por si alguna de ellas desea mandar delegados a la mencionada asamblea, debiendo las secciones que lo efectúen satisfacer por sí los gastos de sus representantes.
Local del Congreso 19 Mayo de 1927. Ricardo Ferré.

Sin discusión queda aprobada la proposición precedente.

Rodríguez laméntase de que no se le haya concedido la palabra para contestar a las alusiones que ha dirigido Valls a la Comisión pericial respecto al asunto de los compañeros de Tortosa que fueron a trabajar a Villafranca,
Valls amplía sus anteriores manifestaciones y Rodríguez se da por satisfecho.
Interviene Cabrera y Rodríguez vuelve a hacer uso de la palabra defendiendo la actitud de la Pericial.
Tercian en la discusión Mestres y Valls dudando de la corrección de la Sección de Tortosa en el asunto que se debate.
Cabrera entrega a la presidencia una carta de la Pericial dirigida a la Sección de Tortosa en la que se le pregunta si existen allí compañeros parados para ir a trabajar a Vilafranca.
Velert ruega que se olviden los hechos pasados y se haga propósito de enmienda para lo futuro.
La presidencia recomienda serenidad y cordura para llevar adelante la obra federativa y da por terminada la discusión.
Se leen los cuadros demostrativos del estado actual de las secciones.
Secciones Federados Aprendices Talleres Obreros esquiroles Talleres esquiroles
Barcelona 180 10 18 25 6
Valencia 350 35 24 14 2
Reus 130 12 12 12 2
Tarragona 110 4 10 2 1
Tortosa 20 0 5 0 0
Vilafranca 60 2 8 100 16
Pasajes 22 0 6 10 0
Benicarló 60 2 12 0 0
Vinaroz 25 1 3 0 0
Torredembarra 30 2 5 0 0
Totales..... 987 68 103 163 27

La presidencia, en elevados y mesurados tonos dice que ha tocado a su término la labor del Congreso. Se ha dicho –añade– todo lo que se ha querido y debía decir, sin que se haya perturbado ni un solo instante la armonía que debe presidir siempre los actos de compañerismo; se han tomado acuerdos que deben satisfacernos a todos y que deben cumplirse con férrea voluntad, pues si esos acuerdos llegasen a burlarse, ello implicaría el principio de la desaparición de nuestra organización.
Termina diciendo: Compañeros: Es en nosotros compromiso de dignidad y de honor demostrar que si no poseemos las condiciones y aptitudes de nuestros antecesores para sostener la obra federativa, poseemos la voluntad necesaria para continuar su obra.
Se lee y aprueba la presente acta y se dan por terminadas las tareas del Congreso.
Eran las seis y media de la tarde del día 19.