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Confederació
Regional del Treball de Catalunya
Conferència Regional Extraordinària
celebrada
a Barcelona els dies 25, 26, 27 i 28 de gener de 1936.
Convocatòria
Circular núm 3
Del Comité Regional de Cataluña al Sindicato de...
Apreciados camaradas, salud: Ante el momento psicológico social,
con relación al estado de desbarajuste político de España,
del que indudablemente no podemos sustraernos; ante la inminencia de posibles
hechos, que al margen de la evolución natural de las cosas, nos
veremos precisados a tener que afrontar, sin vacilaciones de ninguna clase,
y ante el temor de que, a pesar de todos los acuerdos recaídos
con anterioridad, este Comité no supiera Interpretar cómo
seria conveniente el sentir real y la posición deseada de todos
los trabajadores de Cataluña, frente a los problemas que las circunstancias
del ambiente nos crean en estos momentos determinados, nos vemos precisados
a convocar a todos los Sindicatos de Cataluña a una Conferencia
Regional de Sindicatos de Cataluña, que empezará sus tareas
el día 25 del mes en curso, continuando en los días sucesivos
que fuere conveniente, y discutiéndose en la misma los siguientes
puntos, con manifiesta exclusividad:
1º. Nombramiento de la Mesa de discusión
2º. ¿Cual debe ser la posición de
la C. N. T. en el aspecto de la alianza con instituciones que sin sernos
afines tengan un marcado matiz obrerista?
3º. ¿Qué actitud concreta y definitiva
debe adoptar La C. N. T. ante el momento electoral?
A nadie se le escapara la trascendencia de los puntos que dejamos expuestos,
y el interés que los mismos desprenden en el ambiente de esta región,
donde los políticos de toda laya nos insultan de la manera más
soez, intentando demostrar a los ojos de los incautos trabajadores que
la C.N.T. dificulta la marcha del progreso con la disposición dictatorial
de unos Comités sobre la cuestión electoral. Lo mismo ocurre
con el otro problema planteado, con relación a las distintas alianzas.
A este Comité le interesa acabar de una manera concreta con todas
estas cosas, que, desgraciadamente, hacen mella en el ánimo de
los cotizantes, y hasta algunas veces en el de consecuentes camaradas.
Entendemos que, como siempre, debemos afrontar el peligro, si tal puede
llamarse, de cara, noblemente y luchar en este sentido hasta que se imponga
el instinto natural de la razón, despojando de una manera definitiva
el hoy enrarecido ambiente.
Interesa a este Comité dar a este asunto toda la importancia espectacular
que en realidad tiene, y, por lo tanto, las sesiones que se celebrarán
procuraremos que sean lo más de ambiente popular que sea posible,
es decir, como vulgarmente se menciona, lo querernos hacer “con
luz y taquígrafos”, y en este sentido esperamos que el delegado
que mandéis sea un compañero que, sin apartarse para nada
de los acuerdos que tenemos tomados y de los que vosotros podáis
tomar con relación a los puntos objeto de la conferencia, lleve
un cierto espíritu de confianza de sus representados, para poderse
amoldar, si las circunstancias lo exigieran, a los acuerdos definitivos
de una mayoría. Y comprenderéis que eso lo mencionamos con
el máximo interés de que con la mayor presteza posible quede
concretado, de una manera unánime, esta cuestión.
Rogamos a todos los Sindicatos la máxima amplitud en la forma de
discutirlo en sus asambleas y reuniones, así como también
una superlativa serenidad y cordura en el encauzamiento de su discusión.
Tenemos especial interés en que nadie pueda decir que la C.N.T.
toma acuerdos de minorías por encima de la opinión de los
trabajadores que dice representar.
En “Solidaridad Obrera” iremos dando detalles e instrucciones
para el proyectado comicio.
Vuestros y del Comunismo libertario.
Por el Comité Regional
El Secretario
Barcelona, 9-1-36
A dos quarts de deu de la nit del dissabte dia 25 de gener de 1936, en
el saló d’actes del Sindicat de la Construcció de
Barcelona, va obrir la Conferència el Secretari del Comitè
Regional Josep Juan Domènech, i a continuació es van nomenar
els components de la Mesa de discusió:
President, Sindicat Fabril i Tèxtil de Barcelona
Secretari d’actes, Sindicat de la Construcció de Barcelona
Secretari de paraules, Sindicat Mercantil de Barcelona.
Després es va prendre l’acord de celebrar un míting
com a acte final de la Conferència. Seguidament es van llegir les
credencials presentades i es va constituir una Comissió per verificar-les.
Hi van haver diverses intervencions sobre si s’havia de continuar
la Conferència o bé esperar que la Comissió de Credencials
presentés el seu dictamen, prenent-se l’acord que s’esperaria
el dictamen, passant-se a elegir la Mesa de la segona sessió.
Presidència, Sindicat de la Construcció de Barcelona
Secretari d’actes, Comarcal del Baix Llobregat
Secretari de Paraules, Associació Obrera de Vic.
Finalment la Comissió de credencials va presentar les següents
conclusions,
| 142 |
delegats assistents |
| 92 |
sindicats representats |
| 8 |
federacions locals |
| 7 |
federacions comarcals |
| una |
representaciķ del Comitč Nacional |
| una |
representaciķ del Comitč Pro-presos de Catalunya |
Tot seguit es va aixecar la sessió.
NOTA: De la relació de la Memòria nosaltres hem extret,
| 138 |
Delegats
assistents |
| 6 |
Federacions locals |
| 7 |
Federacions Comarcals |
| 1 |
Subsecciķ de la Federaciķ Nacional Ferroviāria |
| 87 |
Sindicats |
| 1 |
Agrupaciķ Obrera (de Vic) |
| |
Federaciķ local de Grups Anarquistes de Barcelona |
| |
Comitč Regional de relacions de Grups Anarquistes |
| |
Comitč Regional de Juventuts Llibertāries |
| |
Comitč Pro-Presos de Catalunya |
| |
Comitč Nacional |
| 75 |
localitats |
La segona sessió es va celebrar al cine Meridiana
i va començar a 2/4 de deu del matí del diumenge dia 26.
Després d’uns petits aclariments sobre les credencials, el
Comitè va llegir el seu informe:
INFORME DEL COMITÉ REGIONAL
REFERENTE A SUS INTENCIONES
AL CONVOCAR LA
CONFERENCIA REGIONAL DE SINDICATOS DE CATALUÑA
Quan es va acabar la lectura de l’informe va haver-hi una controvèrsia
sobre si aquest informe s’havia de discutir o no, amb intervencions
com la del representant del Sindicat de Professions Liberals dient,
el manifiesto ha de discutirse si no que no hubiera sido leído
por el Comité Regional. O la del Sindicat de la Metal·lúrgia
de Barcelona El Comitè Regional no puede ir a remolque de las
habladurías de la calle. Debía el Comité consultar
antes con los Sindicatos, pues nos encontramos ante una Conferencia convocada
por un Comité Regional que se arroga un carácter ejecutivo
que no tiene.
Finalment es va aprovar una proposició del Sindicat Fabril i Tèxtil
de Barcelona que deia Que no se discuta el informe, toda vez que no
lo conocen los Sindicatos; que se mande éste a referéndum,
y que los Sindicatos contesten si lo aprueban o no.
Tot seguit es va passar al segons punt de l’Ordre del dia,
¿Quina ha de ser la posició de la CNT en l’aspecte
d’aliances amb institucions, que sense ser-nos afins, tinguin un
marcat matís obrerista?
De les intervencions d’aquest apartat citem,
Sindicat d’Arts Gràfiques de Barcelona, Sólo vemos
una organización, la U.G.T., con la que podríamos inteligenciarnos.
Pero lo finalitat que persigue es estatal. Creemos que la revolución
es un problema del pueblo y no de organizaciones. Propugnamos por una
propaganda revolucionaria nacional popular, pero rechazando todo pacto
con elementos autoritarios.
Roda de Ter, Alianza con obreros, si; con políticos no.
Sindicat de la Fusta de Badalona, Aceptamos una alianza revolucionaria
para una transformación social, pero no para fines políticos.
Sindicat Fabril i Tèxtil de Badalona, ... es prematuro afirmar
o negar si la CNT estará o no en condiciones de hacer la revolución
en un momento dado; debemos procurar lo último. La alianza obrera
entre la CNT y la UGT entendemos que sólo tiene eficacia, en la
luchas inmediatas , en los siguientes puntos:
Sindicat del Transport Marítim, ... acepta la alianza revolucionaria
con la UGT desligada de toda colaboración política, para
la finalidad revolucionaria; entendiendo que, después del triunfo
de la revolución, las asambleas de productores determinarán
el nuevo régimen de convivencia social.
Entenem que totes les intervencions van ser molt semblants, unes en els
fons i altres en les formes.
Tercera sessió. Comença a tres quarts
de quatre de la tarda a la sala d’actes del Sindicat de la Construcció
de Barcelona, i es constitueix la Mesa amb,
President, Sindicat de la Metal·lúrgia de Barcelona.
Secretari d’actas, Sindicat del Transport de Barcelona.
Secretari de paraules, Sindicat d’Olesa de Montserrat.
Es va continuar amb l’exposició de criteris de totes les
delegacions que, com en la sessió anterior, van ser molt semblants.
Citem un extracte de la intervenció del sindicat de la Construcció
de Barcelona, ... presenta los siguientes puntos básicos para
establecer el pacto con la UGT:
En acabar Francisco Isgleas del Sindicat de Sant Feliu de Guíxols
va proposar que es nomenés una Ponència que confeccionés
un dictamen. Proposta que va ser aprovada. La ponència la van composar
delegats dels sindicats de Blanes, Espectacles públics de Barcelona,
Fabril i Tèxtil de Badalona, Sant Feliu de Guíxols i Construcció
de Barcelona.
Després es va elegir la Mesa de la quarta sessió.
Quarta sessió. Comença a tres quarts de
deu del matí del dilluns dia 27 de gener.
Composició de la Mesa,
Presidència, Sindicat del Transport de Barcelona.
Secretari d’actes, Sindicat de la Metal·lúrgica de
Barcelona.
Secretari de paraules, Sindicat de la indústria de l’Automòvil.
Després de llegir-se l’acta de la sessió anterior
i de les puntualitzaciones o rectificacions habituals, es va entrar en
el punt tercer de l’Ordre del dia,
Quina actitud concreta i definitiva ha d’adoptar la CNT davant el
moment electoral?
Entenem que les intervencions només feien que mirar-se el melic,
amb moltes divagacions i molt generalistes. En citem algunes,
Federació local de Mataró, La CNT no debe ni puede apartarse
de sus postulados apolíticos. No és acertado realizar la
campaña del 33, ya que ello nada tiene que ver con los postulados
de la CNT. Aquella campaña fué necesaria para demostrar
a la “esquerra” y a todos los políticos, que no se
nos podía tratar como lo hacían. Creemos necesario que la
CNT siga la campaña iniciada de captación, de ideas, de
organización, demostrando a la vez lo pernicioso de la política
en todas sus manifestaciones y tendencias. Resumiento: Que la CNT debe
abstenerse en esto y en todas las campañas electorales que tengamos
que sufrir, por ser consecuente con los principios básicos de nuestra
organización.
Eusebio Martínez del Sindicat de Moncada, Que se haga crítica
razonada contra derechas e izquierdas, y propaganda de reorganización
y afirmación de principios revolucionarios y apolíticos.
Ramon Suñè, representant dels Sindicats d’Arenys de
Munt, ... considera que la CNT no debe hacer propaganda abstencionista,
dejando en libertad de acción a cada cual, para que juzgue el momento
político. La propaganda debe ser doctrinal y revolucionaria, exponiendo
de manera clara y concisa la necesidad de la insurrección armada
que conduzca a la implantación del Comunismo Libertario alcanzándose
la emancipación total del pueblo.
Joan Ferrer de la Federació local d’Igualada, La CNT
debe mantenerse apolítica, y si sus órganos de expresión
se ocupan de la obra antipolítica, que sea en el terreno de la
noble persuasión y no de la estridencia.
Sindicat d’Espectacles públics de Barcelona, ... se atiene
a los acuerdos existentes en la organización, como a la decisión
unánime aceptada en el Pleno de Regionales de mayo de 1935, según
las cuales, la CNT es adversaria de la colaboración política,
y partidaria de la abstención de los trabajadores al sufragio universal.
Sindicat de Professions liberals de Barcelona ... la CNT debe hacer
campaña antielectoral a fondo, atacando a todos los políticos.
Hay que demostrar, una vez más, ser enemiga del despotismo de las
derechas, y no tener ninguna tolerancia política con las izquierdas...
no tolera que la CNT no haga campaña antielectoral para demostrar
al pueblo lo que los diputados buscan en ella.
Cinquena sessió. Comença a les quatre de
la tarda.
A la Presidència Ferroviaris de Barcelona.
Secretari d’actes, Sindicat Mercantil de Barcelona.
Secretari de paraules, Vidre de El Masnou.
Continua el debat sobre Quina actitud concreta i definitiva ha d’adoptar
la CNT davant el moment electoral ? (punt tercer de l’ordre
del dia).
Més que un debat era una exposició de l’opinió
dels sindicats representats, que seguia la mateixa tònica de la
sessió anterior. En acabar la intervenció de totes les delegacions
la Presidència va proposar que es nomenés una ponència
que elaborés un dictamen condensador de les opinions exposades.
Amb l’oposició dels representants del Sindicat de la Construcció
de Barcelona es va constituir la ponència formada per delegats
de: Sindicat de Professions Liberals de Barcelona, l’Hospitalet
de Llobregat, Fusta de Barcelona, Sindicat Marítim i el Sindicat
Mercantil de Barcelona.
Després es va passar a dicutir el dictamen que presentava la ponència
del segon punt de l’ordre del dia (Quina ha de ser la posició
de la CNT en l’aspecte d'aliances amb institucions que tinguin un
marcat matís obrerista ?)
La ponència formada per, Joaquim Pujol del Sindicat Fabril i Tèxtil
de Badalona. Francisco Isgleas de Sant Feliu de Guíxols. Ramon
Domínguez de Blanes. Jacinto Toryho del Sindicat d’Espectacles
públics de Barcelona i Marià Rodríguez Vázquez
del Sindicat de la Construcció de Barcelona, presentà el
dictamen següent:
Las Delegaciones que formamos la Ponencia, dándonos cuenta
del encargo que nos confirió la Conferencia Regional de Sindicatos,
hemos hecho el estudio lo más concienzudo posible para encontrar
en la redacción del presente dictamen la fórmula que concrete
las aspiraciones revolucionarias y libertarias que informan a la Confederación
Nacional del Trabajo.
Por los acuerdos traídos y expresados por los delegados,
se ha puesto de manifiesto, se ha evidenciado palpablemente, el ferviente
deseo de estar a la altura y a tono con las circunstancias prerrevolucionarias
que vive desde hace mucho tiempo el proletariado español.
Así, pues, esta Ponencia hace constar que la Organización
de Cataluña por gran mayoría, por coincidencia casi unánime,
acepta en principio un proyecto de pacto desde el punto de vista exclusivamente
revolucionario con la Unión General de Trabajadores. Las bases
fundamentales para el proyecto de Pacto, son las siguientes:
Primera: Reconocimiento por la UGT de que solamente por
la acción revolucionaria es posible la emancipación de los
trabajadores. Sobreentendiéndose que al aceptar este pacto, tiene
que romper toda, colaboración política y parlamentaría
con el régimen burgués.
Segunda: Para que sea efectiva la revolución social
hay que destruir completamente el actual régimen social que regula
la vida económica y política de España
Tercera: El nuevo régimen de convivencia nacido
del triunfo de la revolución, será regulado por la voluntad
expresa de los trabajadores reunidos públicamente con completa
y absoluta libertad de expresión por parte de todos.
Cuarta: Para la defensa del nuevo régimen social,
es imprescindible la unidad de todos los esfuerzos, prescindiendo del
interés particular de cada tendencia.
Considerando que el problema planteado, motivo de este dictamen, es de
incumbencia nacional, entendemos que la Regional Catalana debe proponer
al Comité Nacional la celebración de una Conferencia Nacional
de Sindicatos, en la cual, además dé todas aquellas cuestiones
que afectan al organismo confederal, se ponga en el orden del día
y en lugar preferente, el siguiente punto:
¿Es conveniente la proposición de un pacto con la Unión
General de Trabajadores, desde el punto de vista exclusivamente revolucionario?
En caso afirmativo, modo de efectuarlo.
La Conferencia Regional de Sindicatos entiende que la Conferencia
Nacional debe celebrarse el próximo mes de abril.
Caso de que por graves circunstancias no pudiera tener lugar la Conferencia
Nacional propuesta, se verificará la consulta por referéndum
de Sindicatos.
La Conferencia Regional de Sindicatos hace un requerimiento a todas las
organizaciones obreras autónomas, para que, de acuerdo con sus
orientaciones ideológicas y tácticas, ingresen en una de
las dos centrales sindicales: CNT o UGT.
La Ponencia
Després d’un curt debat es va aprovar el dictamen, havent-se
rebutjat una esmena del Sindicat de Barbers de Barcelona que deia:
La CNT declara taxativamente que, de ser aceptado el proyecto de
alianza con la UGT, no admitirá en dicho proyecto a ninguna otra
organización, por mucha que sea su pretendida significación
obrerista y revolucionaria, por entender que todas cuantas existen o puedan
existir no son más que derivaciones de las tendencias representadas
respectivamente por la UGT i la CNT, y, por lo tanto, si estas aludidas
organizaciones son sinceras en sus manifestaciones unionistas deben demostrarlo,
empezando por ingresar en sus organismos de origen, a fin de delimitar
las posiciones de cada tendencia, facilitando asi la labor que se pretende
realizar, cerrando a la vez la posibilidad de nuevas escisiones.
No cal dir que la proposta anava dirigida als anomenats Sindicats d’Oposició,
constituïts després del Manifest Trentista.
A continuació es va entrar a debatre el fet en sí de la
convocatòria de la Conferència extraordinària, ja
que diversos sindicats acusaven al Comitè de la CRTC de haver-la
convocat sense consulta prèvia als sindicats i d’atorgar-se
funcions que no li pertocaven. El tema es va tancar després d’una
proposició del Sindicat de la Construcció de Manresa que
deia:
Puesto que los Sindicatos no conocen el informe del Comité
Regional, no es procedente enjuiciar la actuación del mismo.
Tot seguit es va llegir una carta
del secretariat de l’AIT de la que n’extraiem tres fragments:
El abtencionismo “victorioso” de la CNT en noviembre de
1933, fué realmente una “derrota” para la CNT, a causa
de la fracasada insurrección de diciembre de 1933.
Todas las ocasiones propicias deben ser aprovechadas para dirigir nuestra
lucha en el sentido de “la acción directa revolucionaria”.
En la lucha contra la reacción y contra el Estado, una huelga general
expropiatoria puede y debe ser el preludio de esta acción.
El caso de conciencia ante el cual se encuentran los militantes y los
adherentes de nuestra central española, debe ser rápida
i categóricamente resuelto: sin ningún oportunismo, sin
ningún compromiso, sin ninguna desviación. “No se
votará”.
Hem llegit que aquesta carta va ser obra d'Eusebi Carbó, alehores
secretari del Comitè de l’AIT.
A continuació es va llegir el dictamen de la Ponència sobre
el tercer punt de l’Ordre del dia que deia:
Esta Ponencia, considerando que interpreta el sentir de la Conferencia,
se ratifica en absoluto con los principios apolíticos de la C.N.T.
En su consecuencia, aconseja se lleve a efecto una campaña antipolítica
y antielectoral, sin estridencias ni demagogias, pero con argumentos y
exposiciones de hechos históricos como los de Austria y Alemania,
que confirman el acieto de nuestra posición.
Es imprescindible hacer resaltar la imposibilidad absoluta que tiene la
política, cualquiera que sea su denominación, de resolver
los problemas del proletariado, porque dentro del régimen capitalista,
es preciso gobernar de acuerdo con sus intereses, incompatibles siempre
con los intereses de la clase trabajadora. Ni la contención del
fascismo, ni la libertad de los presos podrán lograrse de una manera
positiva emitiendo el voto, razón por la cual sólo puede
aconsejarse la acción directa del proletariado.
Llegit el dictamen es va nomenar la Mesa de discusió de la
sessió següent.
Sisena sessió. Comença a tres quarts de
deu del matí del dimarts dia 28.
Presideix el Sindicat d’Espectacles Públics de Barcelona.
Secretari d’actes, Sindicat de la Fusta de Barcelona.
Secretari de paraules, Sindicat d’Oficis varis de Sabadell.
Hi ha un petit debat sobre si cal entrar a discutir la carta del Secretariat
de l’AIT. El tema es va tancar amb l’aprovació d’una
proposta del Sindicat de la Construcció de Barcelona que deia:
La Conferencia Regional acuerda contestar al Secretariado de la A.I.T.,
que agradece su interés en velar por los principios y trayectorias
de la C.N.T., pero conste que ni nos hemos desviado, ni ha pasado tal
cosa por la mente de la organización confederal de Cataluña.
La inclusión de ese punto en el orden del día, se debe al
interés de que fueran las asambleas de trabajadores las que refrendaran
tácticas y acuerdos. Nada más ocurre, y la C.N.T. sigue
en la vanguardia de la trayectoria revolucionaria, convencida de que es
la única forma de alcanzar la emancipación de los trabajadores.
Després es va passar a debatre el dictamen de la Ponència
del punt tercer de l’Ordre del dia.
El debat sobre el text presentat va ser aprovat amb una petita modificació
(del segon paràgraf) proposada per la Federació Comarcal
del Baix Llobregat. La modificació va consistir a canviar “campaña
antipolítica y antielectoral” per “campaña antipolítica
y abstencionista”.
A continuació L’Hospitalet de Llobregat va presentar la següent
proposició.
Habiendo en Comicios internacionales constatado la inmensa contrariedad
que para el desarrollo de los debates representa la diversidad de idiomas
empleados al manifestarse los delegados, y habiéndose señalado
repetidas veces las conveniencias y gran utilidad de que sea usado en
los comicios internacionales, como medio de expresión, la lengua
auxiliar mundial “Esperanto”, este Sindicato propone:
Que se dé lugar en las columnas de “Solidaridad Obrera”
para la publicación de un curso de “Esperanto”, en
forma de folletín, y que aparecerá una vez a la semana.
De la redacción de dicho curso se encargaría el Secretariado
de la Liga Ibérica de esperantistas libertarios, que reside en
Barcelona.
La proposició va ser aprovada.
També es va aprovar una proposició de Gavà que deia:
Que el Comité Regional se presente a las autoridades competentes,
y en representación de las delegaciones asistentes al Pleno y de
la organización catalana en su conjunto, gestione la reapertura
de todos los Sindicatos de la región.
Setena i última
sessió: Comença a tres quarts de quatre de la tarda.
A la presidència, Sindicat Fabril i Tèxtil de Barcelona.
Secretari d’actes, Transport Marítim de Barcelona.
Secretari paraules, Sindicat de la Metal·lúrgia de Barcelona.
S’obre l’acte amb la lectura d’una proposició-manifest
presentada per la Federació local d’Igualada (en nom de la
Federació comarcal) que, dirigida al Comitè Regional de
la Confederació del Treball de Catalunya, demanava que s’oferís
als sindicats dits “d’oposició”, un pacte sobre
la base de tres punts:
En aquesta proposició, extensament raonada, si veu el tarannà
del dirigent Igualadí Joan Ferrer i Farriol.
Dins del curt debat que va generar la proposició, va intervenir
el Comitè Regional per fer constar que el tema s’havia tractat
en anteriors comícis nacionals, i s’havia concretat que,
ja que el tema no afectava a totes les Confederacions Regionals, corresponia
a les afectades resoldre la qüestió.
L’acord assolit per la Conferència va ser, Que pase el
informe de Igualada a los Sindicatos, pero mientras la Conferencia concede
autonomía a las localidades para solucionarlo donde puedan.
A continuació es va llegir una nota de Francesc Isgleas comunicant
que renunciava a intervenir en el míting de clausura, cosa que
va provocar diverses intervencions sobre l’oportunitat i els veritables
motius de la renúncia, intervencions crítiques que també
es van estendre a la tasca del Comitè Regional en l’apartat
de propaganda.
La Conferència va seguir amb la intervenció de la Federació
local de Mataró informant de les gestions i reunions que havien
mantigut amb altres forces sindicals (incloses les escindides) de cara
a la “unitat d’acció” . També, sobre la
qüestió escisionista, va informar la Federació local
de Badalona dient, que en breve se darán un fraternal abrazo
sellador, liquidador franco de una división nefasta.
Abans d’acabar Francesc Inglés, delegat per la Federació
comarcal Valls-Montblanc, va fer algunes consideracions sobre el problema
camperol, lamentant-se de ser l’únic representant camperol
a la Conferència.
Amb un breu discurs del President de la Mesa es va donar per acabada la
Conferència. Eren dos quart de vuit del vespre del dimarts dia
28 de gener de 1937.
Informe
del Comitè de la CRTC
a la
Conferència Regional Extraordinària
Barcelona,
26 de gener de 1936
Camaradas: Ante todo, hemos de manifestar que este informe, que necesariamente
hemos tenido que hacer para después de convocada la Conferencia
que con carácter regional estamos celebrando, lo leemos y no lo
damos de palabra, como pudiera muy bien hacerse, por entender que antes
de pasar a los oídos de los delegados aquí existentes, era
nuestro deber, por la importancia del mismo, ponerlo a estudio y consideración
de todos los que en conjunto integramos el Comité, para que en
la mente de nadie pudiera caber la intención siquiera de ver en
una palabra determinada o en una concepción de criterio de este
Secretariado, una burda maniobra, cuya suposición tan sólo,
es ya insultante, o un concepto artero de enfriamiento de las convicciones
de nuestras ideas, normas o tácticas confederales.
El informe, como antes decíamos, ha tenido que venir después
de la convocación de la Conferencia, por varias razones, entre
ellas la más importante es la de que entendemos que si nosotros
hubiéramos dicho antes de este momento las razones que nos indujeron
a la convocatoria de este Comicio, a nuestro entender, de una manera libre
y concretamente reflejativa de sus convicciones personales y por ende
colectivas de acuerdo con las características de cada localidad,
en las que hay Sindicatos constituidos y que desde tantos años
y aun por encima de las épocas represivas controlan los Comités
llamados responsables.
Suponíamos, claro está, que en la discusión del orden
del día que nosotros señalamos, habría discrepancias
de criterio, e incluso, como ha sucedido, creencia de que el Comité
Regional no estaba a la altura de las circunstancias al hacerlo público
de la manera tan resolutiva como parece a simple vista que lo ha hecho:
pero por ello mismo, entendimos que no debíamos hacer antes de
este momento un informe detallado, para que el mismo no pudiera, por parte
de este Comité, sembrar ningún confusionismo entre los militantes.
Por ello nos reducimos a una circular explicativa de lo que entendíamos
que se debía hacer, recomendando solamente en la misma, que los
delegados que asistieran a las sesiones de esta Conferencia, llevaron,
a poder ser, un cierto margen de confianza de sus representados, para
poder concretar lo que entendíamos que debía quedar liquidado
en este acto que estamos celebrando.
No tiene, pues, este informe más que la virtud de intentar orientar
a los delegados, para que en el orden de la discusión que se entable,
puedan tener un criterio concreto de la posición de este Comité
y evitemos en lo posible las acusaciones inútiles o sin fundamento
que a priori se nos pudieran hacer por una falsa visión del objetivo
que nosotros hemos venido persiguiendo en todo momento, y que en definitiva
no haría otra cosa que favorecer los intereses que todos necesitamos
atacar; los delegados a esta conferencia llevan acuerdos de los Sindicatos
que representan y por los mismos se manifestarán, pero a nosotros
nos interesa que si contra la disposición de este Comité
de celebrar la presente asamblea, llevan acuerdos determinativos, después
de escucharlos y documentarles, los expongan con la alteza de miras necesaria
y de la forma que a conciencia crean más conveniente para la buena
marcha de la C.N.T.
Además, nos obliga a ser en el mismo algo extensos, la intención
que tenemos de no intervenir en la discusión, a no ser que alguna
Delegación tenga necesidad de convenientes aclaraciones.
Como fue iniciada la idea en el
seno de este Comité
de celebrar esta Conferencia
Desde el último Pleno de Regionales, celebrado el 26 de mayo de
1935, quedó concretado el acuerdo, por las Regionales representadas,
de que en lo sucesivo, y en lo que hace referencia a las elecciones, se
seguiría la misma conducta que hasta la fecha, con miras a una
abstención electoral, por entender que este era el deber de la
Confederación, cumplimentando los principios anarquistas que la
informan; pero se acordó también que la campaña que
se realizara fuera siempre, en lo sucesivo, en el sentido de que no se
atacara a un partido determinado, como se hizo en 1933, sino que más
bien se orientara en el aspecto del ataque general a la política,
seguido este ataque, en todos los casos, de una exposición doctrinal
demostrativa de las ventajas que a las clases trabajadoras ha de reportarles
la nueva sociedad, por la que nosotros propugnamos.
Quedó concretada también la posición que la C.N.T.
debía tomar para resolver el problema escisionista de España,
y con el voto en contra de la Regional Catalana, se concretó que
a un próximo Congreso Nacional se invitaran a los elementos escisionistas,
con voz, pero sin voto.
No obstante, como la celebración de este Pleno se celebró
en completa represión gubernativa, al avanzar los días y
conocerse los acuerdos recaídos, surgen distintas discusiones entre
los trabajadores en general, y hasta entre los mismos militantes, discusiones
que, empezadas en el seno del taller, o entre la tertulia de algunos amigos,
van cristalizando en posiciones determinadas, o puntos de vista sustentados,
que algunas veces se intenta plantear incluso en reunión de militantes
de Sindicatos o Grupos.
No puede sustraerse ninguno de los componentes de este Comité del
ambiente de la calle, que necesariamente ha de respirar, y en este sentido
ambiente de la calle, significamos la captación de criterios escuchados
en el taller, obra o fábrica; en el café en el encontronazo
inesperado del amigo antiguo; en el cambio de impresiones celebrado con
otro compañero de otra región, llegado por causas distintas
a la nuestra; en las cartas que recibo personalmente de las cárceles
y presidios, y acaso también de algún camarada refugiado
en el extranjero; en fin, toda esta amalgama complicada y hasta cierto
punto natural en que se hallan comprendidos los militantes de muchos años
a la C.N.T.
No podía sustraerse ningún camarada del Comité a
la impresión que particularmente va haciendo en él las sensaciones
que, como receptáculo de los trabajadores de toda Cataluña,
se van determinando en cartas que son leídas en el seno del Comité
al plantear los Sindicatos diferentes cuestiones, y mucho menos a la impresión
que iba haciendo mella en muchos compañeros la posición
sustentada por los camaradas de Asturias, con respecto a las alianzas
con otras centrales sindicales, y que si en principio fueron combatidas
por considerarlas inútiles o inconvenientes para la marcha de la
revolución, hoy empiezan a creer muchos camaradas que acaso hablamos
sustentado una posición equivocada anta lo que se plantea en todos
los sitios que ha de predominar al ambiente revolucionario, sacando a
relucir como bandera de enrolamiento, el 6 de octubre.
Seria inútil que intentáramos demostrar que el momento que
actualmente vive España, es bastante diferente al que se vivía
cuando el Pleno se celebró, en cuyo tiempo se podía predecir
la posibilidad de los acontecimientos futuros, pero que éstos,
al ser aprovechados en su realización por los elementos oportunistas
de los partidos políticos, han dado un matiz diferente a las posibilidades
previstas, lo cual obliga a la organización confederal a que nuevamente
se manifieste a tono con las circunstancias, por las que la situación
política atraviesa y de la cual, a pesar nuestro, ha de derivarse
la cuestión social, al menos en lo que hace referencia al control
de las masas que componen los Sindicatos de toda España.
Por otra parte, se ha dicho en diferentes sectores enemigos de la C.N.T.,
y que por su relación con los trabajadores pueden influenciar más
o menos la conciencia y las acciones de los mismos, y, por tanto, colaborar
en sus campañas difamatorias, a que la organización no pueda
realizar todas aquellas cosas convenientes por su falta de fuerza numérica,
que la C.N.T. tomaba sus acuerdos solamente determinada por los militantes,
y después se intentaba dar la sensación de que estos acuerdos
reflejaban la voluntad de toda la clase trabajadora. Este criterio ha
sido, en parte, acaso sin darse cuenta ellos mismos, reflejado en las
discusiones habidas en el Pleno de Regionales de mayo por una de las delegaciones,
como puede verse en las actas del mismo, en las cuales se lee: “Deseo
conste en acta nuestro acuerdo, porqué hemos celebrado asambleas
públicas, en las que han intervenido todos los trabajadores, no
siendo lo mismo en la mayoría de las Regionales, que aprueban este
punto, que no es acuerdo más que de Comités y militantes”.
Lo que demuestra que este aspecto de la cuestión, sustentada arteramente
por nuestros adversarios, ha logrado influencias el sentir de los trabajadores,
e incluso de los militantes, y aunque es fácil de rebatir, como
así se hizo también en el mismo Pleno, demostrándose
la equivocada sustentación de este criterio, no es menos cierto
que la apreciación existe, y de que si no es a base de una reunión
en la que se haga asequible la asistencia a la misma de todos los trabajadores
en general, es muy difícil conseguir que estas apreciaciones sostenidas
por los que se hallan algo apartados del ambiente confederal, vayan teniendo
consistencia hasta lograr en algunos momentos decisivos determinar la
victoria o derrota de lo que se quiere plantear.
No podrá escapar a nadie tampoco la necesidad que tiene la C.N.T.
de aprovechar todos los momentos, que, desgraciadamente no son nunca largos,
para conseguir solidificar sus bases de asentamiento y complementar su
estructuración ‘ración, dándole a la misma
el máximo carácter popular que sea posible, ya que de este
aspecto popular hemos de valernos más tarde, en momentos de represión,
en la que se llega a la suscripción popular, para conseguir que
las familias de los militantes presos no tengan que sufrir padecimientos
que ha harían más difícil de sobrellevar las cargas
que los trabajadores dejan sobre nuestras espaldas.
Con todo esto, ve el Comité Regional que mientras los camaradas
presos de Asturias envían al Pleno de Regionales una carta que
dice: “Consecuentes con nuestras ideas, deseamos, y si es posible,
exigimos, que la C.N.T. no se aparte un ápice de la trayectoria
antipolítica, pues, en lo que a nosotros respecta, preferimos la
prisión digna, a la libertad que humilla. Por nada consentiremos
la trasgresión de principios.” En cambio, una reseña
llegada a “Solidaridad Obrera” para su publicación,
da cuenta de que en Pamplona un destacado militante celebra una conferencia
pública, con el siguiente titulo: “Las alianzas y la C.N.T.”;
y en el transcurso de la misma, dice: “La C.N.T. es partidaria de
la alianza obrera, frente único, unidad de acción; el titulo
no implica. Es más, “estamos dispuestos a ir a la creación
de una sola central sindical”, siempre que sea para derrotar al
capitalismo y al Estado. Es natural que si se profundiza lo que quiere
significar el camarada que da la conferencia en Pamplona, y lo que dicen
los presos de Asturias, en el fondo acaso encontremos las mismas aspiraciones;
pero es innegable también que no se plantean las cosas desde puntos
de vista personales, que se prestan a confusiones en las mentes poco despejadas
de los camaradas que en general componemos las masas trabajadoras, y que
tan bien saben aprovechar estos confusionismos los políticos de
toda laya para atraérselos de una manera circunstancial, cuando
el fárrago electorero se esparce, como en estos momentos, por España.
A todo esto y con motivo de la. iniciativa de los componentes de la Redacción
y Administración de “Solidaridad Obrera” de organizar
un mitin contra la pena de muerte, se empiezan a movilizar, o mejor dicho,
a concentrar los esfuerzos de diferentes militantes, con vistas a una
próxima etapa de tranquilidad, puesto que parece hay de una manera
seria, la intención por parte de los gobernantes de realizar unas
elecciones, y vemos desde entonces una corriente establecida entre los
más destacados militantes, en el sentido de que sería preciso
que la C.N.T. procurara afrontar y resolver con toda rapidez los problemas
que las circunstancias le plantean; se entrelazan los hechos políticos
de los socialistas en sus interiores discrepancias entre los elementos
que lo componen, con las cosas realizadas por la C.N.T. y la F.A.I. en
Asturias; se discute apasionadamente en el seno de los grupos de los militantes
tanto específicos como sindicales; se habla de la necesidad que
tenemos de aprovechar el espíritu de rebeldía que parecen
sustentar los componentes de las juventudes socialistas en contraposición
con el espíritu de sus antiguos dirigentes; se habla aquí
y allí de todas estas cosas, “a pesar de todos los acuerdos
recaídos y de todas las consignas dadas” porque la influencia
del momento es superior a todas las determinaciones tomadas anteriormente,
el confusionismo está a punto de truncar la natural disciplina
de los cuadros de la C.N.T., por no tener las discusiones de los militantes
el origen natural que deben tener siempre es decir, por no empezar a plantear
estas cosas en el seno de las reuniones de militantes de sus Sindicatos
respectivos; se llega incluso a concertar o a intentar una reunión
de militantes destacados para que se procure poner en cauce normal esta
corriente que se esparce por doquier, reunión que parece llegó
a celebrarse pero que no tuvo ninguna trascendencia mayor; se ve precisada
la Redacción de “Solidaridad Obrera” a contestar en
un fondo de nuestro periódico a otro publicado en “El Socialista”;
en fin, los que tenemos la responsabilidad de los Comités, nos
damos cuenta de que es necesario hacer algo que rápidamente corte
esta impetuosidad del momento, o al menos deje bien sentada la posición
de la C.N.T. en Cataluña, donde por el ambiente político
que siempre ha existido, determinadamente de Izquierdas, no nos veamos
arrollados por la propaganda de las mismas, y los cuadros sindicales en
medio de la natural confusión se vean desbordados por las masas
de cotizantes o imposibilitados de controlar sus actividades; siente este
Comité la necesidad de cumplimentar por una parte los acuerdos
recaídos con mucha más insistencia, toda vez que Cataluña
ha sido, la que en todo momento y en los diferentes Comicios que se han
celebrado, se ha unido de la manera más concreta y definitiva a
los que sustentaban con más integridad los principios anarquistas;
pero, por otra parte, no puede hacer oídos sordos a lo que un gran
sector de la opinión parece, entiende que se debería hacer;
ante ello, se encuentra en el dilema de actuar rápidamente y por
cuenta propia, exponiéndose a que alguien que no haya tenido bastante
visión del momento actual, le critique y procure llevar esta crítica
incluso de una manera regular al seno de su Sindicato para, que se desautorice
al Comité en su actuación; se discute en el tono en que
lo venimos exponiendo en una reunión del Comité Regional,
y a posar de laboriosas consideraciones no logramos ponernos de acuerdo,
ni hay una regular opinión para encauzar este asunto en ningún
sentido; las opiniones son dispares incluso en el seno del mismo Comité,
en lo que hace referencia a una resolución definitiva, pues nos
encontramos por un lado con lo que hemos venido explicando, y, por otro,
con la convocatoria de un Pleno de Regionales que deberá celebrarse
en seguida, y comprendemos que sería muy conveniente que nuestros
delegados pudieran respaldar su criterio concreto con la opinión
de todos los trabajadores. Se apunta entonces, por uno de los camaradas
del Comité, la idea de que si pudiéramos realizar una Conferencia,
aun sin consultar a los Sindicatos, porque no hay tiempo para ello, en
la que fueran tratados ampliamente estos puntos.
Hay distintas opiniones que van desde la proposición manifestada
hasta la de que sea un hecho nacional. No logramos unificar los criterios
y lo dejamos para otra reunión en la que deberemos concretarlo.
A la próxima reunión, antes de entrar a discusión
o coordinación de este asunto, se llama para asuntos del periódico
a los camaradas que componen la Redacción y Administración
del mismo, y entre otras cosas que no son del caso, se estudia la manera
de procurar que el diario tenga más tiraje que el que tenía
en aquellos momentos, y entre los conceptos vertidos por los camaradas
de la Redacción y Administración, sobresale el de que a
los trabajadores les interesaría que la C.N.T. resolviera de una
manera definitiva la cuestión de la alianza y concretara, o al
menos en nuestro periódico se pudiera plantear, cuál debería
ser la contestación a esta corriente electoral que nos agobia y
contra la cual tenemos que luchar braceando para abrirnos paso. Algunos
de ellos indican también, que en las demás regiones ya hay
esparcida la semilla de la alianza.
Ya se comprenderá fácilmente, cómo esto podía
influir en el ánimo de los camaradas del Comité, que dudaban
de si era conveniente o no la celebración de la Conferencia Regional
de Sindicatos de Cataluña, aun sin consultar a los mismos, en el
sentido de que si los camaradas del periódico, que nada sabían
de lo que sucedía en el interior del Comité, y que por su
contacto con el resto de camaradas de Cataluña, los unos, recibiendo
la impresión directa del estado de ánimo de los mismos en
el aspecto del control que represente moral y materialmente la administración
del diario, y los otros, como encauzadores de las cosas del porvenir siempre
de acuerdo con el ambiente y la dignidad confederal coincidían
ambos en considerar que era necesario hacer algo. El Comité, en
el aspecto de velar por la buena marcha de la organización, no
podía menos que escuchar y no diferir la resolución que
se constataba.
Además, nos interesa hacer constar que por aquellos días
el Comité Regional tuvo necesidad de desplazar una delegación
del mismo a Igualada, para que se pusiera en contacto con los camaradas
de aquella localidad, pues se había planteado por ellos un problema
que, antes de hacerse eco del mismo el Comité, creímos pertinente
estudiarlo directamente en el punto de origen. Ello era que los camaradas
de aquella Federación Local nos insistían para que de una
manera concreta pasásemos a referéndum de los Sindicatos
de Cataluña la cuestión de que era conveniente dar una rápida
solución al problema trentista o simplemente llamado de oposición.
Los delegados que allí fueron y que asistieron a una reunión
de carácter general, para hacerse eco de esta cuestión,
nos informaron de que allí existía un “casus belli”
en el sentido de que siendo muy significado el sector trentista no quieren
separarse de la C.N.T. y por lo tanto, en cada ocasión propicia
plantean la forma de que se llegue a un arreglo honroso en el resto de
las localidades en que se hallan afectadas por este problema. Los camaradas
netamente declarados incondicionales de los postulados anarquistas, se
encuentran con que han de convivir con los que se dicen ellos mismos netamente
partidarios de la oposición, sin que en verdad, ni unos ni otros
puedan echarse nada en cara en lo que representa amor por las cosas de
la Confederación, y claro está, ante este hecho consumado,
el Comité Regional no tiene más remedio que hacerse eco
de lo que allí pasa, y prometer que en la ocasión más
oportuna ha de hacer cuanto esté de su mano para dar satisfacción
a los camaradas de aquella localidad.
EL COMITÉ REGIONAL DECIDE
CONVOCAR LA CONFERENCIA
DE LA MANERA MAS RÁPIDA POSIBLE
Ante todos estos hechos, al volvernos a reunir para discutir en el seno
del Comité este problema, ya hay casi una unanimidad en creer imprescindible
la convocatoria de la Conferencia. Solamente existe en el ánimo
de algunos camaradas una cierta aprensión por el temor que puede,
representar para los ideales que siempre ha sustentado la C. N. T, si
después del largo periodo de represión, al destaparse las
válvulas a la presión de los Sindicatos, éstos, por
temor a que la misma se repita, desfalleciendo en las propias convicciones,
hacen un viraje en redondo, que no solamente ponga en peligro la efectividad
anarquista de los ideales que sustentamos, sino que dejen en mal lugar
la posición de los militantes, que durante todo el tiempo que ha
durado esta batalla contra nosotros por los poderes constituidos, han
hecho donación de todo cuanto poseían a la causa de la libertad.
No obstante, se confía en el buen sentido que en los momentos difíciles
saben adoptar los trabajadores, en el espíritu de rebeldía
que anima al pueblo en estos momentos, y en último extremo se cree
que es preferible todas las determinaciones, por difíciles que
sean en sus consecuencias, que este estado de duda que necesariamente
ha de influenciar el ánimo del Comité para tomar actitudes
contundentes. Se concreta, pues que debemos celebrar la Conferencia la
más rápidamente posible, a fin de que la misma dicte una
pauta inconfundible para todos, y a la vez, de la moral necesaria a los
Comités, para poder decir en todas partes que lo que exponen y
determinan, es la interpretación del pensamiento de los trabajadores
y no de una parte de los militantes.
UNA CONSULTA DEFINITIVA
Pero aun a pesar de que ya hemos llegado a una coincidencia, el Comité
Regional, por si solo, no quiere tener la responsabilidad de tomar aquella
determinación, y acuerda, como así se hace, consultar antes
con toda la Federación Local de Barcelona reunida; entendiendo
que habiendo en su composición un, delegado de cada Sindicato de
esta ciudad, que hay que reconocer es la más importante de la región,
y teniendo estos delegados, por motivos de sus cargos, intervención
directa con sus Juntas Directivas y militantes de oficio, si expuesto
el caso ellos entienden que la celebración de la Conferencia es
inoportuna, el Comité Regional verá entonces qué
partido conviene en definitiva tomar para el futuro.
Se celebra esta reunión entre todos los componentes de la Federación
Local, y después de exponer el secretario la tramitación
de este asunto, se manifiestan las distintas delegaciones de los Sindicatos
de Barcelona en el sentido unánime de convocar con toda rapidez
la Conferencia Regional de Sindicatos de Cataluña.
NO PODEMOS CONCEDER A NADIE, ABSOLUTAMENTE,
EL DERECHO A ENJUICIAR EN UN SENTIDO EQUÍVOCO
LA CONDUCTA DEL COMITÉ
Explicando todo lo que antecede, a nadie le extrañará que
nosotros queramos dejar bien sentado que este Comité no ha sido
guiado, en ningún momento, por flaquedades de ideal, ni por reminiscencias
influenciadas de sectores ajenos a nuestro movimiento.
Hemos obrado así, entendiendo que este era nuestro deber en las
actuales circunstancias, que avasallan al que no se sabe colocar a la
altura de las mismas.
Hemos obrado así, entendiendo que hacíamos un leal servicio
a la organización, adelantándonos a las sugerencias que
pudieran hacer los Sindicatos cuando, acaso, ya no hubiera remedio.
Hemos obrado así, convencidos de que era la única manera
de encauzar las corrientes distintas esparcidas por la calle, dentro de
su lecho normal: los Sindicatos.
Y, por último, nos ha guiado a tomar esta determinación,
la necesidad que hemos creído ineludible que tenía le C.N.T.,
al menos en Cataluña, de concretar su posición terminante
y definitiva entre todos sus representados y ante sus adversarios.
Como enjuiciamiento de nuestra actitud, nos remitimos a la circular explicativa
de la convocatoria que tiene todos los Sindicatos, a las notas hechas
públicas en “Solidaridad Obrera” para encauzar en lo
posible la discusión de los puntos señalados, y a los actos
de propaganda que, auspiciados por este Comité, se han venido realizando
en toda la región.
Así, pues, podrá haber alguien que se crea con derecho a
dudar de si hemos hecho bien o de si nos hemos equivocado pero no podríamos
tolerar que nadie dudase de la integridad de nuestras convicciones, éstas
están, hoy como ayer, por encima de todas las malévolas
intenciones que tienen los adversarios de nuestro movimiento de desmenuzar
actitudes para presentarlas confusas y conseguir con sus insidias desconectar
militantes abnegados y desprestigiar el principio libertario en el seno
de la Confederación.
Por esto decimos en el encabezamiento de este apartado que no podíamos
tolerar que nadie pretendiese enjuiciar nuestra actitud en un sentido
equívoco, pues ello, más que una ofensa, sería una
deshonra que nos inferiría, y a la cual nadie de este Comité
ha dado motivo por ninguno de sus actos, ni personal ni colectivamente
realizados.
PALABRAS FINALES
Aquí termina, camaradas delegados, la misión que nos habíamos
impuesto al intentar informaros de nuestras intenciones, al proyectar
y llevar a término esta Conferencia que estamos realizando, y por
lo que hemos manifestado se podrá comprender que teníamos
razón cuando al principio decíamos que esta Comité
no podíamos remitirlo a los Sindicatos, porqué alguien,
interesado en ello, pudiera más bien suponer que nuestros puntos
de vista sustentados, podían ser una coacción para los trabajadores,
que de una manera libre tenían que manifestarse, para que fuera
verdad el objetivo que perseguíamos
Por ello, no os pedimos que lo aprobéis, puesto que en definitiva
esto deberían ser los sindicatos los que tal hicieran, y ellos
no lo han discutido, ni tan sólo pedimos que lo discutáis,
pues nuestra intención no ha sido otra que la de ilustraros a todos
de nuestra posición, que hasta este momento nadie puede demostrar
que no sea confederal.
Nos daremos por satisfechos si este informe os sirve de orientación
para discutir con serenidad y alteza de miras las cosas que hoy vamos
a discernir, para que sirva al objeto de que nadie pueda dudar de la honradez
y ecuanimidad de los hombres de la Confederación Regional del Trabajo
de Cataluña.
Confiando, pues, en vuestras sensatas determinaciones, callamos nuestra
voz, esperando hacerla sentir más tarde, con toda la autoridad
moral que representa, al saberse respaldado en las acciones, por la unanimidad
de criterio de toda la región catalana.
Poned la vista en el porvenir do todos los humildes, y demostrad con vuestras
intervenciones, a los ojos expectantes de todo el país que os escucha,
que la C.N.T. sabe en los momentos difíciles estar en el lugar
que le corresponde, como sabrá mañana estructurar la nueva
sociedad que prejuzgamos más justa y humana, con el advenimiento
del Comunismo Libertario.
Carta de
l’AIT
a la
Conferència Regional Extraordinària
de la
Confederació Regional del Treball de Catalunya (CRTC)
Barcelona, 27
de gener de 1936
En la vida de los pueblos, algunas sacudidas cuya profundidad engañosa
no hace más que ocultar su carácter verdaderamente superficial,
producen fenómenos de indecisión tan notoria, de titubeo,
de duda de sí mismo, que es difícil encontrar otra razón
de esas oscilaciones que la de un estado de psicosis provocada por aquellas
sacudidas.
Hemos conocido la psicosis de la guerra. Pero ella se produce también
en períodos electorales, cuando, a primera vista y superficialmente,
esta en juego la misma existencia de tal o cual régimen político
Actualmente dos países se encuentran en ese caso. En España,
la victoria de las derechas en las elecciones generales de noviembre de
1933, colocó al país al mismo borde del precipicio del fascismo.
Las próximas elecciones que han de efectuarse en febrero, han producido
el espejismo colectivo de una era de posibles realizaciones sociales,
merced a una victoria de las izquierdas. Desde los republicanos moderados
comunistas, el llamado frente antifascista promete la lucha contra todas
las fuerzas de la reacción.
En Francia, donde el régimen efectivo de las derechas a pesar de
las “victorias” parlamentarias de las izquierdas conducen
directamente al país hacia el mismo precipicio fascista, se produce
en las izquierdas idéntica cohesión con el mismo "leitmotiv":
la supuesta lucha contra el fascismo.
En Francia, la batalla en las urnas ha agrupado en torno de ellas, no
solamente a los partidos políticos parlamentarios, desde los realistas
a los comunistas, sino que ha englobado también -en favor de la
plataforma antifascista- a la C.G.T. y a la C.G.T.U., organismos sindicales,
el primero de los cuales, jactándose de su pasado, de sus tradiciones
y de su “Charte d’amiens”, de no ingerencia en la política,
elabora un plan de reivindicaciones políticas-sociales y las somete
a la aceptación de los partidos políticos de izquierda,
unidos en un “frente popular”. La adopción por éste
del plan de la C.G.T., hace a ésta la esclava de aquél.
En España, la U.G.T., que en todos los tiempos estuvo ligada estrechamente
con el Partido Socialista español, sigue siendo la columna vertebral
de este partido, sin ella el Partido Socialista se disgregaría
rápidamente. En la lucha por el Poder entablada actualmente en
las urnas, la U.G.T. sigue siendo la gran esperanza de los socialistas
españoles.
En Francia, como en España, la democracia burguesa, marxista y
parlamentaria, espera hacerse una nueva virginidad con el concurso de
la clase obrera organizada.
¿Cuál debe ser la actitud de nuestras organizaciones sindicales,
de aquellas que, constituidas sobre la base del federalismo antiestatal,
no han querido jamás pactar con los políticos, ni seguirles
en sus maniobras tortuosas, siempre unilaterales, siempre destinadas a
oprimir más a la clase obrera en nombre de la cual siguen hablando?
En primer lugar, ¿debemos -dejándonos arrastrar por la psicosis
colectiva de un “nuevo” encauzamiento político- aceptar
la línea de conducta de la menor resistencia, y optar por el mal
menor?
¿Se debe votar? ¿Se debe considerar el “voto, político”,
que es una delegación de poderes no rescindibles hasta las próximas
elecciones, como una táctica, aceptable hoy, que se rechaza mañana?
¿Debemos, por el contrario, considerar que el hecho de votar es,
en si mismo, un acto de renuncia, completa de sus prerrogativas de clase,
y, por consiguiente, antirrevolucionario?
”No hay que votar”, proclamó la C. N. T. en España
en 1933 cuando los partidos republicanos y socialista estaban en el Poder
y la reacción más brutal y descarada había imperado
y seguía imperando en todos los ámbitos de la “República
de Trabajadores”.
No se trataba solamente de una declaración de guerra a las izquierdas
reaccionarias, que durante los treinta meses que ejercieron el Poder habían
sembrado el terror entre el proletariado revolucionario de España.
Era, al mismo tiempo, una declaración de principios y afirmación
constructiva.
“No debes votar”, decía la C. N. T., porque este gesto
tan banal significa la consagración de tu esclavitud.
La voz de la C. N. T. fue escuchada. La propaganda abstencionista tuvo
un éxito clamoroso. El número de no votantes fue tan enorme,
que provocó el derrumbamiento de las izquierdas.
Hoy, España es de nuevo llamada a las urnas. ¿Han cambiado
las cosas? No. ¿Es que la declaración de guerra contra las
izquierdas de hoy -que son exactamente las mismas, en carne y hueso- cubiertas
ayer de oprobio por todo el proletariado español, no debe subsistir
ahora con igual potencia que antes?
¿Es que la declaración de principios, “votar, es aceptar
la esclavitud”, no es tan precisa, tan necesaria, tan indispensable
hoy, como lo era en 1933? Sí, incontestablemente. Es la revolución,
y no un Gobierno llamado “republicano”, quien libertará
a nuestros presos.
¿Cómo se explicarán, pues, esas indecisiones, esos
titubeos de que parecen presa los efectivos de la Confederación
Nacional del Trabajo española, en vísperas de las próximas
elecciones, y solamente dos años después de haber ella firmado,
con energía y firmeza, su justa actitud sobre este mismo problema
político?
El problema se plantea en diversos órganos confederales de España:
¿Es oportuno votar? ¿Se vota, o no se vota? ¿Debe
considerarse la emisión del voto como una función de nuestros
principios inmutables, o, por el contrario, como una cuestión de
simple táctica, que puede modificarse según las necesidades
del momento? ¿Es peligrosa la abstención, por constituir
un beneficio para las derechas? Todas estas cuestiones son, ahora, febrilmente
debatidas en el seno de nuestra central española.
Hay que atribuir esas indecisiones a “rectificar la puntería”
enteramente a esa psicosis colectiva que crea la existencia del peligro.
Creemos que a pesar del papel importante que la "psicosis de masas”
desempeña en determinados momentos, no podemos privarnos de llamar
la atención de los compañeros sobre un fenómeno mucho
más importante.
El abstencionismo “pasivo”, en los países donde ese
abstencionismo puede viciar completamente las elecciones, es un movimiento
estéril si no lleva en su seno gérmenes “dinámicos”.
El abstencionismo “victorioso” de la C.N.T. en noviembre de
1933, fue realmente una “derrota” para la C.N.T., a causa
de la fracasada insurrección de diciembre de 1933. Si esta insurrección
ha tenido ciertas derivaciones, es debido a que la Confederación
Nacional del Trabajo, en el período de su abstencionismo, superficialmente
victorioso, y antes probablemente, no se ocupó del período
inmediato a esa victoria. Es por esto que la esterilidad del abstencionismo
pasivo no hizo más que acentuarse con la victoria inútil,
por falta de la preparación de los hechos que debieran haberle
dado efectividad.
En Francia, donde el abstencionismo consciente de las masas revolucionarias
no puede, actualmente, ejercer influencia más que en las propagandas
de nuestras ideas, pero de ninguna manera en los resultados de unas elecciones
generales, el abstencionismo “pasivo” no tiene hoy consecuencias.
Tiene tan sólo el carácter de una declaración de
principios que, más pronto o más tarde, tendrá que
ser puesta en práctica sobre bases previamente estudiadas y preparadas.
En España, esas bases tendrían que haber sido elaboradas.
Todas las ocasiones propicias deben ser aprovechadas para dirigir nuestra
lucha en el sentido de “la acción directa revolucionaria”.
En la lucha contra la reacción y contra el Estado, una huelga general
expropiadora puede y debe ser el preludio de esta acción. Un abstencionismo
victorioso que coloca al Estado y su aparato en postura delicada -i tal
era el caso de noviembre de 1933-, puede y debe ser también el
preludio de tal acción, si no quiere perder el efecto dinámico
que una victoria pasiva de ese género lleva en sí misma.
Los adherentes de la C. N. T. española se han dado probablemente
cuenta de ello. Temen una nueva victoria “a lo Pirro”. No
preparados para empujar hasta el fin una nueva victoria posible, pero
hoy más incierta, ¿decidirán replegarse sobre si
mismos, prefiriendo los paliativos de libertad, excesivamente provisional,
a una actitud categórica? ¿Van a retirar, en un momento
crítico de su existencia, su declaración de guerra contra
los partidos políticos de derecha y de izquierda, y, al propio
tiempo, negar su declaración de principios?
Una de dos: o muchos compañeros españoles, sintiendo que
esta vez su propaganda abstencionista no será tan efectiva como
lo fue en 1933, prefieren, que ella conserve todo su valor como declaración
de principios, o una vez más esta propaganda llevará de
nuevo a un “impase” parlamentario y gubernamental al país,
en cuyo caso la C.N.T. debe desde ahora tomar todas las medidas necesarias
en el único sentido de aprovechar esta situación y de deshacer
ese nudo gordiano: “la revolución social”.
Porque es el secreto de Polichinela, que la lucha contra el fascismo no
tiene más que una salida: la revolución. Cualquiera otra,
como la conquista del Poder por las izquierdas, con la esperanza, de obtener
libertades constitucionales amplias, pero derogables en cualquier momento,
no es más que un espejismo lleno de amargas desilusiones.
El caso de conciencia ante el cual se encuentran los militantes y los
adherentes de nuestra central española, debe ser rápida
y categóricamente resuelto: sin ningún oportunismo, sin
ningún compromiso, sin ninguna desviación “No se votará”.
Basta un paso en falso para que el cataclismo siga de cerca. Hay que evitar
ese falso paso “a toda costa”, ya que de la actitud que adopte
valientemente la C.N.T. dependerá no sólo la misma revolución
española, sino también la suerte del movimiento revolucionario
de los demás países.
El Secretariado de la A.I.T.

presentada per la Federació local d’Igualada
a la
Conferència Regional extraordinària
de la
Confederació Regional del Treball de Catalunya (CRTC)
Barcelona, 28
de gener de 1936
Al Comité Regional de la Confederación del Trabajo de Cataluña.
Compañeros salud:
Persistiendo en el criterio unificador que informa a los organismos que
integran esta Comarcal, os enviamos hoy la concreción de nuestro
deseo, con la intención decidida de que sea sometida a discusión
en el Pleno Regional que se anuncia en vuestra circular número
3, o bien, en su defecto, sea sometida a referéndum, para su aprobación
o rechazo, entre las entidades que nutren nuestro organismo regional.
Creemos ser de suma necesidad ir a la reconciliación de los militantes
y Sindicatos dichos de “Oposición”, por múltiples
motivos que procuraremos razonar.
En efecto, nadie que se haya interesado de cerca por los asuntos de la
organización, desconocerá el desencanto que causó
en el mundo del trabajo la rivalidad enconada entre el grupo denominado
faistas y trentistas, de tal suerte, que la campaña enconada de
odios y agravias rebasó las mismas causas originadas de las discordias,
que lo que no debía pasar de un combate noble entre contra opinantes,
degeneró en una reyerta fraticida, cuyas consecuencias aún
hoy hemos de lamentar los que nos preocupamos por la radicalización
del movimiento obrero; no se crea que vayamos a recargar las culpas a
nadie, pues en este aspecto ni los propios militantes igualadinos llegaríamos
a entendernos. Pero es justo que expresemos nuestro buen acuerdo, cuando
de olvidar un pasado poco grato se trata, y al propio tiempo, reflejamos
nuestra voluntad unánime, de procurar una concordia en la cual
entendemos radica la prosperidad del organismo confederal.
Cuando se habla de organización observamos desapasionadamente
el panorama y comprendemos que son muchos los trabajadores que permanecerán
de espaldas a nuestros cuadros; cierto que la política influye
en la torpe decisión de aquellos, pero por más que sea de
justicia despreciar, este sentimiento banal, por reconocida que esté
la necesidad de airear nuestro movimiento, no podemos sustraernos al entredicho
en que estamos metidos, según apreciación de muchos proletarios,
que observaron la malhadada pugna. Por otra parte, poco nos costaría
aplicarles el esquinazo, si no hubiésemos menester de ellos, para
fortificar nuestra organización. ¿Qué habría
de humillante para nosotros, si a sus objeciones pudiéramos replicar:
La unión ha renacido sobre el cadáver del pasado?
Otro propósito nos guía: nutrir, solidificar nuestros cuadros
sindicales a base de la gente sincera que actualmente halla cobijo en
la oposición. Los hombres bien intencionados nunca son indeseables,
aunque obren inspirados por el error: si ellos confiesan que su interés
por la C.N.T. no ha menguado, creemos que no existe inconveniente de peso
para que no sean reintegrados a la misma. Prescíndase en buena
hora del amor propio y hágaseles llegar la invitación; es
entonces que se verá si dicen verdad o no.
Cuando nos representamos el peligro fascista, es cuando mejor comprendemos
la imprescindible necesidad de crear un muro de defensa que nos permita
estabilizarnos, para pasar después a la agresión; el enemigo
es poderoso y nuestras posibilidades actuales no resisten una comparación
con las que posee aquél. ¿Por qué, pues, no atraer
a los afines? Téngase en cuenta que un pacto, o mejor, una fusión
con la organización oposicionista, nos proporcionará nuevos
efectivos y un crédito moral que proporcionará el retorno
de cierta parte de la multitud al seno de la C.N.T.
Otra idea nos aguijonea: es de todos conocida la carencia de base de
la unión precocida por los comunistas que con palabras constituyen
“alianzas” y con hechos destruyen Sindicatos. Lo que no lleva
su sello particular, se convierte en el objetivo de sus furias; luego
no se unen con sus semejantes los socialistas. ¿Por qué?
Ellos lo sabrán, pero la Confederación no puede soslayar
un problema tan interesante, y si con acierto rechaza las alianzas teatrales
y engañosas, tiene el deber, según nuestro pensar, de constituir
un bloque con inmediatos afines; tal vez esta lección aprovechará
a los marxistas, quedando en consecuencia nuestro movimiento y el suyo
concretados a sus exactas proporciones. También esto tiene su interés,
pues traería como consecuencia la eliminación del Sindicalismo
parasitario que tiene su expresión en los Sindicatos autónomos,
que tanto pueden rendir al enemigo común.
Cabe también referirnos a la situación particular de los
oposicionistas, que, no obstante serlo, por repudio a la escisión,
permanecen fieles a nuestros medios, Considérese la satisfacción
de estos compañeros si se diese una solución digna a tan
engorroso problema, por cuya terminación nos interesamos.
Hechas las precedentes manifestaciones, consideramos oportuno señalar
la inconveniencia de intentar restablecer la concordia por localidades,
siendo así que el desacuerdo vino con carácter global. Adviértase,
además, que los militantes de cada pueblo se habían gratificado
con sendas impertinencias, y lo más probable es que el amor propio
impida la reconciliación. Dispóngase en buena hora la Regional
Catalana a generalizar la solución del pleito, y veremos renacer
la armonía en los pueblos y también en las restantes Regionales.
Dicho lo precedente pasamos a formular nuestra propuesta de arreglo sobre
los puntos cuyo alcance ya conocéis.
B A S E S
Que la Federación Comarcal de Igualada
propone sean cursadas a la llamada "oposición",
en nombre de la Confederación Regional del Trabajo de Cataluña.
1ª.- Aceptación sin reservas del contenido de la Confederación
Nacional del Trabajo.
2ª.- Olvido total de los personalismos, respeto y buena voluntad
por parte de todos.
3ª.- Renuncia mutua a toda clase de sanciones contra colectividades
o individuos, y fusión automática y total de los Sindicatos
confederales y oposicionistas existentes en cada localidad.
Si estos tres puntos esenciales fuesen aceptados por la oposición,
proponemos la creación de una Ponencia compuesta por partes iguales,
por compañeros de ambas organizaciones que se hubiesen distinguido
lo menos posible en las campañas de agravios que se llevó
a cabo. Ella cuidaría de resolver cuantos inconvenientes se fueran
presentando, sin que ello signifique que ignoramos la ardua tarea de esta
Ponencia, aunque creemos que por encima de toda suerte de obstáculos,
privará el buen sentido de los compañeros.
En esto consiste la proposición que tenemos el gusto de presentar
a la consideración de la organización confederal catalana
para que resuelva con el máximo acierto en bien de la causa de
los trabajadores.
Vuestros y del Comunismo Libertario.
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