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Introducció:
Segons els acords del primer congrés de la UGT (Barcelona, 1888) aquest
congrés s’havia de celebrar a Mataró, però les penúries econòmiques i
d’organització que patien les societats obreres d’aquella localitat, van
fer que el febrer de 1890 renunciessin a organitzar el congrés. Va agafar
el relleu la Societat del ram tèxtil "La Concordia" de Vilanova
i la Geltrú (març de 1890).
Pels detalls del Congrés trancribim la crónica periodística,
publicada pel setmanari “El Socialista” núm. 245, datat
a Madrid el 14 novembre de 1890.
Compañeros redactores de El Socialista;
Según oportunamente anunciasteis, el día 31 del pasado tuvo
lugar la apertura del segundo Congreso de la Unión General de Trabajadores.
El número de sesiones celebradas por el mismo han sido cuatro,
mas un meeting de propaganda socialista verificado la mañana del
domingo 2 del actual.
Los delegados que le han constituido han sido los siguientes:
Nota: Quan una societat està representada per
més d’un delegat,
hem assignat el nombre de federats representats només a un delegat,
a l’altre hi hem posat “0”
| Apellido |
Nombre |
Sociedades representadas |
Localidad |
número de |
| |
|
|
|
afiliados |
| Alari |
Juan |
"La Concordia" (TCV) |
Villanueva y Geltrú |
91 |
| Baqué |
Pedro |
Cilindradores i Aprestadores |
Barcelona |
400 |
| Boada |
Agustín |
Albañiles |
Tarragona |
70 |
| Boixadé |
Juan |
Silleros en enea |
Barcelona |
16 |
| Camarasa |
Gaspar |
Picapedreros |
Barcelona |
350 |
| Cervera |
Salvador |
Aserradores mecánicos |
Valencia |
202 |
| Colado |
Ramón |
Comité nacional de la UGT |
Barcelona |
|
| Félez |
Juan |
Las Tres Clases de Vapor |
San Juan de Vilasar |
170 |
| Ferraté |
José |
Carpinteros |
Olot |
50 |
| id |
id |
Curtidores |
Olot |
52 |
| id |
id |
Albañiles |
Olot |
75 |
| id |
id |
Peones |
Olot |
51 |
| Ferrer |
Pablo |
Herreros mecánicos |
Barcelona |
180 |
| Galo |
Domingo |
Agricultores y oficios varios |
La Cala de Benagalbón |
100 |
| id |
id |
Federación de sociedades obreras (*) |
Málaga |
1.254 |
| García Quejido |
Antonio |
Obreros en Hierro |
Bilbao |
120 |
| id |
id |
Obreros Panaderos |
Bilbao |
96 |
| id |
id |
Comité nacional de la UGT |
|
|
| González |
Saturnino |
Guanteros "La Auxiliar" |
Burgos |
16 |
| id |
id |
Obreros en Hierro “El Porvenir” |
Madrid |
71 |
| id |
id |
Albañiles “El Trabajo” |
Madrid |
157 |
| id |
id |
Trebajadores en madera “ La Unión” |
Madrid |
269 |
| Iglesias |
Pablo |
Federación Tipográfica (**) |
|
1.120 |
| López |
Vicente |
Silleros |
València |
42 |
| Martín Rodríguez |
Basilio |
Pulidores marmolistas |
Barcelona |
92 |
| id |
id |
Torneros marmolistas |
Barcelona |
7 |
| Pedregás |
Vicente |
Pulidores marmolistas |
Barcelona |
0 |
| Riumbau |
Juan |
"La Concordia" (TCV) |
Villanueva y Geltrú |
0 |
| Solé |
José |
Estucadores |
Barcelona |
90 |
| Soto |
José María |
Tintoreros |
València |
34 |
| Torruella |
Antonio |
Cilindradores y Aprestadores |
Barcelona |
0 |
| Vila |
Segismundo |
Pintadores a la mano |
Barcelona |
94 |
| |
|
Total afiliados representados |
|
5.269 |
(*) Federación de Sociedades Obreras de Málaga,
formada por las sociedades de: Carreros, Estivadores, Hierro y Metales,
Hiladores mecánicos, Carpinteros, Hortelanos, Albañiles, Tipógrafos, Arrumbadores,
Trabajadores del muelle y Vinateros.
(**) Federación Tipográfica, formada per las secciones
de: Barcelona, Bilbao, Burgos, Castellón de la Plana, Córdoba, Guadalajara,
Logroño, Madrid, San Sebastián, Zaragoza, Tarragona, Valencia y Játiva.
Manifestaron no poder enviar representantes al Congreso, si bien
adhiriéndose a sus acuerdos, las siguientes Sociedades:
Tejedores en Seda de Barcelona (40 individuos); Cincelistas (marmolistas)
de Barcelona (100); Albañiles “La Fraternal”, de Manresa
(20); Albañiles de Ripoll (32); Canteros de Zaragoza (44); Marmolistas,
de Madrid (104); Clases de Vapor de Puigreig (33); Picapedreros “La
Unión”, de Linares; Aserradores mecánicos de Barcelona
y Panaderos, de Castellón. (total 373 federats).
Por consiguiente, el número de delegados ha sido 22 el de
Sociedades, que aceptan los acuerdos del Congreso 60, y el de individuos
que forman en la actualidad la Unión General cerca de 6.000.
Las resoluciones del Congreso han sido estas:
Aprobar la conducta del Comité Nacional.
Aceptar, con muy ligeras modificaciones, las reformas propuestas por aquel
a los Estatutos.
Acordar que la Unión General tome parte en la manifestación
obrera internacional de mayo, debiendo verificarse ésta en todas
partes donde sea posible el día 1º de dicho mes, y allí
dono no, el primer día festivo siguiente a dicha fecha.
Admitir dos proposiciones urgentes del Comité, una autorizando
a éste para emprender una campaña de propaganda, a la que
ayudaran las Sociedades de la Unión con los recursos metálicos
que les sea posible, y otra que el Comité Nacional y las Sociedades
unidas realicen los trabajos necesarios a fin de que el próximo
Congreso de la Unión pueda acordar que se emprenda inmediatamente
una campaña de mejora en las condiciones del trabajo, especialmente
en lo que se refiere a disminuir la jornada.
Designar a Barcelona para residencia del Comité Nacional y Málaga
como punto donde ha de verificarse el próximo Congreso.
Después de tomarse los referidos acuerdos, dieron cuenta los delegados
de la situación en que se encuentran sus respectivas Sociedades,
deduciéndose de los datos expuestos por aquellos que la idea de
asociación y el espíritu de clase han tomado gran fomento
desde la manifestación de mayo, y que la huelga hecha a raíz
de aquel movimiento más ha perjudicado que favorecido a las Sociedades
obreras.
Los delegados de las Tres Clases de Vapor, de los Panaderos y de los Agricultores
de Villanueva y Geltrú, Sociedades no adheridas a la Unión,
pidieron algunas explicaciones sobre el fin que ésta perseguía
y elementos con que contaba, las cuales fueron dadas a satisfacción
de los interpelantes por los presidentes del Comité Nacional y
del Congreso.
El orden del día del Congreso se terminó con la lectura
de comunicaciones y telegramas de felicitación.
Acordado en la primera sesión verificar un meeting para propagar
la idea de la unión entre todos los trabajadores, tuvo lugar aquel
la mañana del pasado domingo en el Centro Federalista.
Lo presidieron los compañeros Riumbau, Bernat y Santangini, que
componían la Comisión organizadora del Congreso en Villanueva
y Geltrú.
Indicando por el compañero Riumbau el objeto de la reunión
y el número de delegados que harían uso de la palabra, concedió
ésta al compañero Ferraté.
Dicho compañero manifestó que no obstante ser los trabajadores
de Villanueva y Geltrú bien conocedores de la que valía
la asociación, juzgaba conveniente decir algo sobre la importancia
de la misma. Describió los medios a que apelaban los explotadores
para esclavizar a los obreros, y señaló la manera como éstos
debían proceder para contrarrestar el despotismo de aquellos. Terminó
su discurso recomendando mucha unión a los trabajadores que le
escuchaban y diciéndoles que vivieran alerta con ciertos individuos
que, más que beneficiar perjudican a las organizaciones obreras.
Después hizo uso de la palabra el compañero Quejido, quien
declaró que ofendería a los obreros vilanoveses se tratara
de demostrarle lo que vale la asociación, cuando todos son antiguos
defensores de ella. Lo que voy a recomendaros –dijo- es la unión
de las Sociedades, pues si éstas luchan aisladas, sus esfuerzos
son casi estériles. Al presente lo que necesitan los obreros es
una organización como la Unión General de Trabajadores,
donde mancomunando todos los esfuerzos y preparando bien los medios que
necesitan emplear en la lucha con los patronos, logren resistir a éstos
y mejorar las condiciones del trabajo.
El pensamiento de una unión entre todos los obreros no es nuevo
ni siquiera pertenece a los que han constituido la organización
que acaba de celebrar su segundo Congreso. Diólo a conocer primero
la Asociación Internacional de Trabajadores, aunque por diversas
causas no pudo llevarlo a la práctica. En el Congreso nacional
obrero verificado en 1882 en Barcelona no sólo se manifestó
el mismo pensamiento, sino que se redactaron unos Estatutos donde se determinaba
la forma en que había de realizarse; mas la Comisión encargada
de ponerlos a la práctica, por causas que desconozco, no lo hizo.
Esa unión tan deseada fue un hecho en 1888, pues aprovechándose
los obreros de la Exposición universal verificada en Barcelona,
celebraron en dicha ciudad un Congreso y crearon en él la Unión
General de Trabajadores. Esta Unión es una esperanza para el porvenir
de la clase trabajadora y las tareas de su segundo Congreso han demostrado
lo que ha hecho y lo que se propone realizar.
Aspira la Unión General a que los obreros, dejando aparte aquellas
cuestiones en que no están de acuerdo todavía, se unan para
todo lo que sea defender los intereses del trabajo y disminuir la explotación
que sufren. Si, como explotados corren igual suerte, padecen los mismos
vejámenes, como explotados deben unirse para remediar tal situación.
El fundamento de la Unión General desde que se creó ha sido
bueno; sus fuerzas han aumentado, siendo ahora al número de Sociedades
que la forman 60 y cerca de 6.000 el de afiliados, a pesar de estar fuera
de ella casi todos los obreros del arte fabril.
Terminó su discurso el compañero Quejido diciendo que abriga
la esperanza de que la Unión General de Trabajadores estará
pronto en condiciones de hacer efectiva la afirmación lanzada en
el teatro Calvo-Vico,(sic) esto es, que la clase trabajadora se presente
enfrente de la burguesía a tratar de potencia a potencia.
El compañero B. Martín Rodríguez dijo que no hay
modo de luchar con éxito contra los industriales si los esfuerzos
de los obreros organizados no se unen. La grande industria, y por consiguiente
los poderoso medios de que disponen los patronos para esclavizar al trabajador
y mermar sus salarios, exige que los obreros de todos los oficios marchen
unidos y opongan una poderosa organización al despotismo capitalista.
Por último habló el compañero Iglesias. Empezó
su discurso manifestando que el tema tratado por los compañeros
que le habían precedido y de que él iba a hablar no era
otro que el de la necesidad de la concentración de los elementos
obreros organizados. Aseguró que en los actuales momentos se cerraba
el primer período de la lucha económica mantenida por los
trabajadores, o sea el periodo del sentimiento, y se entraba en una nuevo,
el de la reflexión.
El primero, la mayoría de las huelgas se han efectuado respondiendo
al agravio o al perjuicio que los patronos inferían a los obreros,
pero sin fijarse al declararlas en que pudieran ganarse o perderse. En
el segundo, concediendo al sentimiento solamente la parte que debe tomar
en toda lucha, entrará como principal factor la reflexión,
y por lo tanto el escoger el momento oportuno para luchar con los industriales;
esto és, que las huelgas sólo se verificarán cuando
los elementos obreros estén en condiciones de poder triunfar.
Este cambio de táctica no es sólo producto de un mayor nivel
intelectual en la clase trabajadora, sino que lo ha impuesto la concentración
capitalista.
Expuso que lo que hace de la Unión General un arma poderosa para
la defensa de los intereses obreros no es el que esté formada de
los trabajadores de todos los oficios, sino la unidad que tiene en su
aspiración, en su procedimiento y en los esfuerzos que exige.
Hizo notar que en la resistencia así organizada, la lucha económica
reviste en muchos casos carácter político. Cuando una Sociedad
o Federación, en lucha con los patronos, se ve cohibida o atacada
por las autoridades, o lo que es igual, por los representantes políticos
de la clase explotadora, además de defenderse de los patronos o
mantener la huelga, tiene que hacer frente a las autoridades y sus agentes.
Es decir, tiene que pelear en el terreno económico y en el político.
Por otra parte, la Unión General, en virtud de sus propios Estatutos,
está llamada en ocasiones a hacer campaña política,
a reclamar del Estado leyes y medidas favorables para los trabajadores.
La Unión, lógica con el pensamiento que le da la vida, no
podía abandonar una arma con la que ha de conseguir, no un beneficio
para tal o cual oficio, sino una mejora para todos los trabajadores.
Después de resumir su discurso, el compañero Iglesias dio
las gracias, en nombre del Congreso, a los trabajadores de Villanueva
por la fraternal acogida que habían hecho a los delegados y por
la atención con que habían seguido sus trabajos, y se despidió
de ellos diciéndoles que así como la Unión General
contaba con la ayuda de dichos compañeros para realizar el fin
que perseguía, éstos la tendrían a su lado en cuantas
peleas tuvieran que mantener con sus explotadores.
El presidente puso fin al acto dando las gracias a la concurrencia por
la atención con que había escuchado a los oradores.
Villanueva y Geltrú, 4 de Noviembre de 1890
Volem resaltar que l’últim orador va ser
Pablo Iglesias,
la qual cosa ve a indicar la preponderància que ja tenia aquest
dirigent socialista.
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